El rosado de Ricardo: un vino con carisma y elegancia

Por Marinalafor
Luego de algunas semanas de atraso, ha llegado el momento de escribir mis apreciaciones sobre el nuevo vino rosado del querido y mediático Ricardo. 
He tenido el honor de degustar este estupendo rosado nada menos que en su compañía en un cálido atardecer de primavera y en sus hermosas oficinas. El evento, organizado de manera informal y bien amigable me ha permitido no solo poder conocer la nueva etiqueta que conforma la línea exclusiva de vinos Ricardo, sino que la amabilidad, predisposición y entusiasmo de este cocinero adorado por las familias quebequenses me dio la oportunidad de conocer en detalle el emporio de su empresa y su pasión por incluir en su colección de vinos al público los mejores exponentes del mundo. 
Lo sé, este post no se limita únicamente a dar precisiones sobre el vino, sino que busca develar la marca Ricardo, y reconocer las huellas de este empresario con visión moderna. Su manera de explicar - inclusiva y didáctica - nos ha permitido a la decena de participantes a la degustación de adentrarnos rápidamente en los placeres de este vino rosado mineral, refrescante y elegante. Este Rosado Gris de Gris 2015, de Languedoc-Roussillon, nos presenta las características más notorias de este terruño francés que desde hace tiempo viene fortaleciéndose con los tintos en general y los rosados en particular. Una zona que comienza a competir fuertemente con la Provence en lo que a rosados de elegancia, mineralidad y frescura se refiere. Un 100% Grenache que nos presenta en nariz agradables aromas de flores y frutas blancas, como jazmín, melón y piña. En boca, una acidez bien notoria pero no agresiva nos ofrece el toque fresco necesario para que su carácter frutado se equilibre y obtenga un final marcado y untuoso. Su delicado color salmón y su etiqueta original lo hacen aún más atractivo. Una propuesta de vino disponible en la SAQ a un precio medio (17.00$) que sabrá seducir los paladares más exigentes. 

Luego de su espectacular e innovador Sauvignon Blanc sudafricano, Ricardo ha lanzado al mercado un Syrah también sudafricano y luego, desprendiendose de su apellido (Larrivee) en las etiquetas, un Monastrell español que ha dado que hablar. Ahora, es el turno de lanzarse a la aventura de posicionar este rosado francés como uno de los imperdibles en las góndolas de la SAQ. Tarea ambiciosa y no sencilla, ya todos sabemos cuan competitivo es el mercado de vinos en esta provincia. No obstante, la visión comercial de Ricardo, la seguridad de que este es otro vino elaborado por enólogos internacionales cuidadosos de sus terruños, y el carisma de saber cómo captar al consumidor local con propuestas abordables, son a mi entender garantías de que este vino será otro de sus éxitos.
Marina La Forgia