The Wise Man's Fear
de Patrick Rothfuss
Crónica del asesino de reyes
Día 1: El nombre del viento
Día 2: El temor de un hombre sabio (noviembre)
Día 3: ¿?
Gracias a La historia de Kvothe por el ejemplar del libro.
El hombre había desaparecido. El mito no. Músico, mendigo, ladrón, estudiante, mago, trotamundos, héroe y asesino, Kvothe había borrado su rastro. Y ni siquiera ahora que le han encontrado, ni siquiera ahora que las tinieblas invaden los rincones del mundo, está dispuesto a regresar. Pero su historia prosigue, la aventura continúa, y Kvothe seguirá contándola para revelar la verdad tras la leyenda. Comienza el segundo día, y Kvothe –héroe y villano de miles de historias que circulan entre la gente- retoma su narración en el punto donde la dejó al final de El nombre del viento: en la Universidad. De allí deberá partir en busca del nombre del viento y de fortuna, en pos de esas historias escondidas en libros polvorientos o que se relatan junto a una hoguera en el camino o en una taberna, y que cada vez le acercan más al día en que podrá vengarse de los Chandrian.
Como ya sabréis, El nombre del viento fue un libro que me fascinó de principio a fin. Las expectativas que tenía en la segunda parte eran muy altas, y sabía que iba a ser difíciles que las cumpliera. Tengo que decir que, si bien no las ha superado (tarea por otra parte imposible), al menos ha logrado alcanzarlas holgadamente. Y es que, si bien el libro no llega a alcanzar el nivel de maestría del primero (cosa que achaco sobre todo a la novedad de éste), sí que sigue siendo bastante superior a mucho de lo que se publica hoy en día.
La razón principal, como ya sabréis, es su protagonista: Kvothe. Mil doscientas páginas de leer el primer libro sigo manteniendo que es de los mejores personajes que he leído, si no el mejor. Leerlo es, simplemente, un placer. Además, en este libro el personaje sigue evolucionando y mejorando, cosa que se agradece. Aquí vemos como Kvothe continúa convirtiéndose en la leyenda que es, y leerlo es una experiencia que nadie se debería perder.
El único fallo que le veo al libro es, por decir algo, que las primeras trescientas páginas pueden hacerse algo más lentas y repetitivas después del primer libro. Esto, sin embargo, no es del todo negativo: los lectores de Rothfuss ya sabréis que sus libros están escritos para degustarse lentamente. Leer esas páginas es en cierto modo como volver a disfrutar de nuestro postre favorito.
En definitiva, El temor de un hombre sabio es, junto a su primera parte, uno de esos libros que hay que leer y cuya lectura debería ser, como mínimo, obligatoria. Ahora solo nos queda rezar a nuestro dios Kvothe para que la espera por el tercer volumen no se nos haga demasiado eterna.
Historia:
Personajes:
Estilo :
Ritmo:
Opinión:
Lo mejor: Kvothe Lo peor: El principio, algo pausado.