Al menos, así queda patente en una carta firmada en aquel año por el nuncio del Vaticano en Irlanda, el arzobispo Luciano Storero. La misiva, obtenida por la televisión irlandesa RTÉ y de la que se hace eco la agencia AP, pone de manifiesto el rechazo del Vaticano a la iniciativa de la iglesia católica irlandesa -justo un año antes de la carta- de comenzar a colaborar con la policía para identificar a los sacerdotes pederastas o sus sospechas al respecto, después de que trascendiesen los primeros casos.
Según el arzobispo Storero, representante diplomático de Juan Pablo II en Irlanda, "sobre todo la situación de 'obligatoria información [a las autoridades] suscita serias reservas de naturaleza moral y canónica". El año pasado, ya trascendió que el Vaticano quiso frenar a la Iglesia irlandesa en su intento de destituir a un sacerdote pedófilo cuya actitud era conocida desde principios de 1970.
Más de 100 sacerdotes católicos de la diócesis de Dublín están acusados o son sospechosos de abusar sexualmente de 390 menores de edad desde 1940, según un informe del obispado de la capital irlandesa.
Fuente:
- "El Vaticano ordenó a los obispos irlandeses que no informasen de los casos abusos".