El viaje del halcón
Un hermoso halcón llevaba tiempo anidado en la repisa del ventanal de la magnífica catedral de la ciudad. Desde allí contemplaba cada día a los turistas de diferentes países que disfrutaban y sonreían tomándose fotos con la catedral de fondo, haciendo nuevos amigos.Pero a pesar de todo el halcón se sentía solo, aburrido y con miedo de volar. Un día una paloma vecina que llevaba tiempo observándole se acercó diciéndole: