El Viaje Secreto de María Corina a Ucrania

Publicado el 15 marzo 2024 por Jmartoranoster

Por: Josefa Contreras

Uds recordarán, mis apreciadas lectoras y lectores que a finales del año pasado María Corina estuvo ausente de la arena política por dos meses aproximadamente. No lo van a creer, la susodicha viajó de incógnita nada más y nada menos que a Ucrania. Si señores, a Ucrania y en plena guerra, mostrando así su tenebrosa atracción por todo lo que huela a disturbio, guarimba, guerra, invasión, destrucción y terror.

Vía París, María Corina llegó a Ucrania, alojándose en el reconocido hotel Sophía, con 7 estrellas por lo menos, dada su categoría social y económica. Ella solicitó un alojamiento que estuviese cerca de la conocida plaza Maidan. Allí, con un intenso trabajo de campo podría develar el secreto de por que la terrible acción de los ultranacionalistas-nazistas ucranianos, con el apoyo del departamento de estado norteamericano y de la comunidad europea, por supuesto, logró deponer al presidente electo Viktor Yanukovich mediante un golpe de estado; mientras que en Venezuela ha sido literalmente imposible lograr algo. Ni siquiera producirle un rasguño a ese dictador, quién nunca podrá compararse con Pinochet o Somoza, unos verdaderos señores dictadores.

Siguiendo su esquema, el equipo de trabajo que ella tasladó, tomó cientos y cientos de fotos y videos, así como material suficiente para armar un documental, al cual ella soñando despierta llamaría: “La plaza Francia, monumento a la libertad”. También realizaron cientos de entrevistas y recogieron testimonios de activistas y de sus familiares, quienes jugaron papeles importantes y secundarios en la revuelta del EuroMaidán.

Luego de varios días de ver tan ocupada a esta extranjera, un periodista ucraniano le sugirió que viajase a Odessa, una ciudad portuaria a orillas del Mar Negro e hiciese una investigación sobre la llamada masacre ocurrida allí, posterior a la caída del presidente Yanukovich.

Por razones de tiempo, María Corina no pudo viajar a Odessa, pero de buena fuente se enteró que en esa ciudad, con un fuerte nexo pro-ruso, varias personas, quienes enfrentaban al movimiento de los ultra-nacionalistas responsables del golpe de estado en Kiev, estaban acampando en la Plaza Kulikovo de Odessa, cuando fueron atacados por un grupo de 500 personas aproximadamente. Hubo intercambio de piedras, palos y disparos; pero los que acampaban, cerca de 200, superados por los agresores se refugiaron en un edificio cercano conocido como el Edificio de los Sindicatos. Los atacantes sellaron la puerta principal del edificio y lanzaron al interior numerosas bombas molotov. Resultado de esto, más de 40 personas fallecieron carbonizadas y por afixia, sin contar los que se lanzaron de los pisos y murieron al instante o en el hospital por lesiones graves.

Sin embargo, María Corina consideró que lo de Odessa había sido un daño colateral y que las personas a quienes los de la oposición venezolana quemaron durante las terribles guarimbas, también podría considerarse daño colateral, y que tal vez por haber sido tan pocos los quemados eso no contribuyó a la caída del régimen.

Luego del correspondiente análisis de todo el cuantioso material audiovisual y escrito obtenido, María Corina no lograba encontrar el hilo conductor que permitiera explicar el porqué en Kiev funcionaron muy bien las revueltas y en Caracas las guarimbas no. Pero uno de sus asesores lanzó la hipótesis que todo podría radicar en la naturaleza del venezolano.

Y vaya que ese asesor tiene mucha razón. Ciertamente los venezolano y venezolanas son otra cosa. Tienen sentido de patria y están orgullosos de ser venezolanos, se identifican con las causas justas, saben quién los explota y se beneficia de nuestros recursos naturales. Además, tienen una clara y vital determinación de impedir al costo que sea que los partidos tradicionales, y menos, pero mucho menos, la ultra-derecha, se adueñen de nuestro país. Por esta sencilla razón, María Corina ni Nadie pasarán, pues Resistiremos Siempre!!

josefcontre@gmail.com