Las protecciones solares de Avène se dividen en dos gamas: naranja, para pieles sensibles y blanca, para pieles intolerantes a filtros químicos y perfumes. La Emulsión 50+ pertenece a la gama naranja para pieles sensibles y asegura una amplia protección del espectro UV gracias a su asociación exclusiva de activos Sunsitive ® protection: - Su complejo fotoprotector unido a una galénica optimizada, estable y eficaz en el tiempo, ofrece lo mejor de la protección frente a los UVB, así como frente a los UVA cortos y largos. - El Pre – tocoferil, precursor de la vitamina E (agente anti – oxidante) protege las células frente a los radicales libres. - El Agua termal de Avène aporta sus propiedades calmantes y desensibilizantes.
Por otro lado, la Monolaurina matifica la piel gracias a su acción seborreguladora, no contiene parabenos, siliconas, octocrileno ni perfumes, es hipoalergénica y no comedogénica. Además, su contenido en agua termal es ideal para calmar las pieles sensibles. Os dejo una foto de los ingredientes:
El envase se presenta en un tubo pero con dosificador de pump, todo a la vez. Resulta bastante práctico y, a la vez, higiénico, ya que no se “guarrea” el tapón ni el dispensador y también ayuda a que sea más fácil de controlar la cantidad que necesitamos. Con un pump tenemos perfectamente para toda la cara y el cuello:
Ahora bien, ¿qué opino yo de esta protección? Os explico primero por qué tengo esta crema y no otra en mi neceser anti – rayos – UVA este verano. Debo confesar que se debe puramente al azar porque yo, lo admito, quería la Photoderm MAX Aquafluide SPF 50 en tono incoloro de Bioderma, dado lo mucho que me gusta y lo bien que me estaba yendo la misma protección en el tono claro. Pues bien, mi chico me dijo que íbamos a la farmacia y me la compraba, aunque íbamos a utilizarla los dos. Una vez en la farmacia, pedí la protección de Bioderma y la chica me dijo que estaban promocionando las protecciones solares de Avène aplicando un 50% a la segunda unidad, si te llevabas dos unidades, claro está. Me enseñó la Emulsión 50+ asegurándome que: 1) se absorbía enseguida, 2) no dejaba residuo blanco, 3) no dejaba nada de sensación pegajosa ni grasa y 4) era perfecta para pieles sensibles.
En cuanto a mi experiencia con ella voy a empezar diciendo que su función la cumple a las mil maravillas: no me he quemado ni una sola vez. Tampoco me he bronceado apenas porque, como os decía, no he tomado mucho el sol este verano, pero sí que me he expuesto en horas plenas de ataque de rayos solares en la calle y tanto con esta protección como con la de Bioderma, no he sufrido ni siquiera una pequeña rojez provocada por el sol. Ahora bien, la textura y el acabado no me han convencido para nada. Soy un poco especial y un bastante exigente en cuanto a la textura de las protecciones solares, tanto para el rostro como para el cuerpo, pero para el rostro muchísimo más. Odio “notar” la protección en mi piel, y ya no hablemos si se trata de la piel del rostro, no soporto sentirla (me pasa exactamente igual con el maquillaje y con las hidratantes faciales, no me gusta percibir que llevo algo puesto). Aunque está descrita como una emulsión, para mí claramente no lo es. Es más bien una crema consistente y espesa. Cuesta un poco de extender y, aunque la piel la absorbe, se queda “ahí”, en el sentido de que noto una película protectora en mi cara. Ojo, no deja sensación pegajosa ni grasa. De hecho, el toque seco es cierto: la piel queda semi – mate, no brillando cual bombilla como ocurre con otras protecciones solares, ni nos deja la cara blanca como si fuésemos disfrazadas de geishas. Pero no queda tampoco suave al tacto, digamos que podemos notar que llevamos ahí la protección solar.
¿Qué protección solar habéis elegido para el rostro este verano? ¿Alguna recomendación?
Muchas gracias por vuestras lecturas y comentarios, como siempre,
Auxi