En el país de la nube blanca

Publicado el 01 abril 2012 por Baoyim
Autor: Sarah Lark



SINOPSIS
Una inolvidable saga familiar en el exótico marco de Nueva Zelanda.
Londres, 1852: dos chicas emprenden la travesía en barco hacia Nueva Zelanda. Para ellas significa el comienzo de una nueva vida como futuras esposas de unos hombres a quienes no conocen. Gwyneira, de origen noble, está prometida al hijo de un magnate de la lana, mientras que Helen, institutriz de profesión, ha respondido a la solicitud de matrimonio de un granjero. Ambas deberán seguir su destino en una tierra a la que se compara con el paraíso. Pero ¿hallarán el amor y la felicidad en el extremo opuesto del mundo?
"En el país de la nube blanca", es una novela cautivante sobre el amor y el odio, la confianza y la enemistad, y sobre dos familias cuyo sino está unido de forma indisoluble.
OPINIÓN de Carolina Márquez Rojas
Tenía unas ganas tremendas de leer esta novela. ¿Por qué? Pues porque siempre me han gustado las novelas sobre aventuras, históricas, colonización de nuevos mundos, románticas, sagas familiares, aprendizaje sobre otras culturas... Bien, pues no me ha defraudado en absoluto. He terminado esta historia con satisfacción, alegre, emocionada, un poco triste también porque se me ha antojado cortísima pese a sus más de 600 o 700 páginas. No lo sé con exactitud, ni me he fijado, pese a que siempre lo hago, y es que esta historia me ha absorbido, enganchado, atrapado y emocionado hasta la última palabra escrita. También me ha dejado con las ganas de coger un barco y poder vislumbrar la bruma que rodea a Nueva Zelanda y que los primeros polinesios que arribaron a sus costas definieron como "la gran nube blanca"...
Tenía también ganas de leerla por otros motivos más personales. Debido a mi trabajo tengo mucho contacto con la cultura polinesia. No con maoríes, pero sí con los descendientes de aquellos que arribaron un día a "Aotearoa" (Nueva Zelanda), a bordo de la "Uruao", la canoa que los transportaba hacia la gran tierra de la nube blanca. Su cultura, no obstante, es la misma. Sus bailes, tradiciones, cantos, oraciones y tatuajes son los mismos. La "Haka" (canción de guerra) es la misma para todos los pueblos polinesios. Al principio de mi lectura pensaba que Sarah Lark se había olvidado un poquito de esta cultura tan diferente a la nuestra. Pero como si fuera adivina sobre mis pensamientos, al final consigue darme lo que yo quiero saber sobre la cultura maorí.
Esta es una saga familiar enmarcada en el contexto sobre la colonización de Nueva Zelanda. Un país nuevo, un continente nuevo, como lo fue también América, con sus particularidades y oportunidades. Leer este relato es adentrarse en un mundo de conquistadores, cazadores de ballenas, de ganaderos, criadores de ovejas y pastores, barones de la lana cuyo mayor interés, además de sus tierras, residía en la posesión de los apreciadísimos "Border collies", los perros pastores de la frontera para conducir el rebaño, los únicos perros pastores que poseen lo que se conoce como "the eye" (el ojo): con solo una mirada pueden dominar y conducir a los animales a su destino sin sufrir ningún daño. Sin ellos, y sin una raza de caballos fuerte, también importada desde Inglaterra, no hubieran conseguido su gesta.
Esta es también una novela sobre integración cultural. La convivencia entre colonos y nativos maoríes no puede ser fácil. Las tierras pronto se verán envueltas en un litigio en el que ambas culturas se enfrentarán. Sólo la comprensión, la tolerancia y el razonamiento podrán conseguir el acuerdo por ambas partes deseado. Pero eso costará mucha sangre y demasiadas lágrimas para los dos pueblos enfrentados, y únicamente las "Tohunga", las mujeres sabias, podrán conseguir ese entendimiento.
Los personajes son maravillosos, cada uno de ellos está tan bien construído y perfilado... incluso aquellos que aparecen poco durante la narración, y lo que se agradece muchísimo es que la autora no se olvida de ninguno de ellos y nos relata su evolución y sus destinos. La trama está fantásticamente bien construída y documentada, pero no está conclusa. Sabemos, o mejor dicho, intuímos, que habrá una segunda parte, la cual estoy deseando ya empezar a leer: "La canción de los maoríes", la continuación de una saga familiar extraordinariamente bien relatada y fascinante. Una historia además muy romántica que devuelve la fe en el amor como motor impulsor capaz de conquistarlo todo.
Espero que en esta segunda parte los "pakeha" (hombre blanco) y los "kai tahu" (nativos), lleguen por fin a entenderse y  froten sus narices en el saludo tradicional maorí. Bien, todos conocemos el resultado después de transcurrido tanto tiempo. Pero es increíble volver a vivirlo a través de un libro.
CAROLINA MÁRQUEZ ROJAS