STONE
FICHA TÉCNICA
Director: John Curran
Guión: Angus Maclachlan
Productores: Holly Wiersma, Jordan Schur, David Mimran
Co-Productor: Ed Cathell
Productor Ejecutivo: Rene Besson, Avi Lerner, Danny Dimbort, Trevor Short
Director de Fotografía: Maryse Alberti
Diseño de Producción: Tim Grimes
Montaje: Alexandre de franceschi
Diseño de Vestuario: Vicki Farrell
FICHA ARTÍSTICA
Jack Mabry: Robert de Niro
Stone: Edward Norton
Lucetta: Milla Jovovich
Madlyn: Frances Conroy
Argumento: A pocos días de jubilarse de su puesto de oficial de libertad condicional, Jack Mabry (De Niro) recibe el encargo de revisar el caso de Gerald “Stone” Creeson (Norton), encarcelado por encubrir el asesinato de sus abuelos con un incendio. Ahora que cabe la posibilidad de recibir un indulto anticipado, Stone necesita convencer a Jack de que está rehabilitado. Sin embargo, sus intentos de influir en la decisión final del veterano agente provocan unos efectos intensos e inesperados para ambos.
Nos encontramos ante una película muy intensa, donde vemos un continuo tira y afloja entre Jack y Stone, uno para dejarse convencer y el otro por intentar y demostrar que es hora de salir de la cárcel. Jack Mabry es un hombre recto y profesional, que lleva toda su vida a merced de la profunda religiosidad de su mujer, y que al menos hasta que conoce a Stone, considera que nunca se ha equivocado o tiene que pedir perdón por nada.
Por otro lado tenemos a Stone, un preso que descubre su particular religión, algo realmente muy presente en toda la película, que va evolucionando y haciéndose más fuerte por momentos. Aceptando quién es, lo que hizo y lo que merece. Él es el que da un giro a la vida de Jack, le pone patas arriba con sus comentarios, metiéndose donde nadie le llama y contando más de lo que a uno le gustaría escuchar. Parte de la culpa la tiene su mujer Lucetta, interpretada por una Jovovich totalmente diferente a lo que estamos acostumbrados a ver. Una mujer que da aires de inocencia pero a la vez sabe manipular e influir muy bien en las personas, sobre todo si son hombres. Como ella misma dice hace lo que quiere porque es libre, y que por supuesto haría lo que fuera por su marido.
El juego empieza en esa seducción de Lucetta a Jack, y ahí es donde el personaje de Robert de Niro se desmorona. Su vida no ha sido recta, no tiene fe y se vuelve algo paranoico. Es uno de los personajes que más evoluciona, dejando salir al monstruo que lleva dentro y que él mismo no quería reconocer.
El otro personaje que sufre un cambio, aunque no tan marcado, es Stone, que se va volviendo más espiritual y va comprendiendo mejor lo que le ha pasado. Todo es el destino, lo que pasa es porque Dios quiere que pase. Realmente es el único que consigue una paz interior, a excepción del personaje de Frances Conroy, aunque ésta deja entrever demasiado sus heridas sin cicatrizar.
De los actores, la más sorprendente es la de Milla Jovovich, porque no es un papel de acción y requiere cierta frialdad sentimental. Se puede decir que por fin aquí se ve a la Jovovich actriz que en otras películas no podíamos ver. Interpreta correctamente a una amante y manipuladora mujer, y como tal, recibe lo que se merece, sin que por ello le importe. Descubrimos que Milla Jovovich puede actuar y puede hacerlo bien, convenciendo al espectador de que realmente ella es así.
Edward Norton sabe expresarse y manejarse como un preso, con sus palabras malsonantes, su desesperación por estar encerrado, sus maneras y su intento de evasión mediante la religión. Puede que le falte algo de chispa barriobajera para conseguir convencer del todo, pero sin duda su interpretación es adecuada, creíble y se puede considerar de las mejores actuaciones que tiene.
El único que no termina de convencer es Robert de Niro, ese personaje atormentado, que despierta de su letargo tras años y que ahoga penas en el alcohol no es de lo mejor que tiene el actor, y se queda algo cojo porque parece que o no terminó de pillarle el truco al personaje o no tenía muchas ganas de hacerlo.
Detalle curioso es que John Curran utiliza muchos planos de corta duración y en ocasiones bastante cerrados sobre los personajes, en los que casi puedes respirar y sentir con ellos. Además de algún travelling o plano de relleno a olvidar ya que solamente sirve para alargar. También cabe destacar el uso de la música en la película, apenas imperceptible más que en escenas sin diálogo o de intensidad, para apoyar a la imagen, pero que bien se podía haber ahorrado ya que agobiaban y ahogaban más que otra cosa.
La luz no deja de ser algo secundario para evitar distracciones, en algunos planos bastante acertada y en otros sin tanta suerte deja un aspecto mortecino, como si la historia tuviera cierto olor a rancio o pasado.
¿Recomendable? Sí, si te gustan las películas intensas y algo asfixiantes en cuanto a la trama, que dejan cierto aroma denso y cierran todos los capítulos abiertos en el film. Y sobre todo, si te apetece ver un cambio de registro de Milla Jovovich.