Las piezas arqueológicas pertenecerían a la cultura Paracas, radicada en el sur de la costa de Perú entre los siglos VII ac y III dc de acuerdo con una primera evaluación, informó en un comunicado la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), de la cual depende la aduana.
Agentes aduaneros detectaron los restos arqueológicos, envueltos en mantas y telas incaicas, mientras escaneaban los envíos postales en las dependencias del Correo Central. Según los registros, el paquete provenía de La Paz, Bolivia, y estaba dirigido a un ciudadano argentino con domicilio en la ciudad de Buenos Aires.