Ensayos con la Eternidad Cuarto Capítulo

Por Eclides

El inmediato ayerEl escondite para Pandora detrás de las montañasSerá levantado como un manantial en cada mañanaCon el canto de los innumerables pájaros
Gotean las distancias conviertenLa inalcanzable cercanía… un elixirPara la médula miel en nosotrosEl cielo es un juego azul en nuestras alas
Descrita en la antigüedad… papiros manuscritosLeyendas sagas profecías o…Cuando ustedes leen esto… en tonterías.
La sabiduría… una luz en equilibrioUn constante escape de respuestas
Reflexiono largo rato
Ella se va si me descuido… peroMe deja su bisutería.
Fantasmagóricas cruces de la eternidad Que cuelgan como estrellas en el cieloCuando por idealista tuerzo el cuello
Vacíos luz vacíos... pero vivos en lo etéreo.
Esto somos en el encuentro…Y para qué alarmar a la testa de su cosmos Por el puñetazo que le damos
Ya de por hecho ha mentido...
Todas las moscas que nacieron ahora
Han muerto... y son colección en su mediodía
La realidad fluye sin obstáculos en nuestra sangreNo obstante… destila la nuestra por la suya
El círculo universal ronda la forma
La abre y la sientes… la cierra Y el tú de nosotros concibe
Que las cercanías son la pura saviaAl salir el sol… ojo fanal que miró de todo
Y así ocurre… le daremos un besoEn el centro de su desequilibrioCon el cual a ella… en el conjuntoMultiplicado de sus distancias… Completa y desnudamientras nos va quitando la vida si la soñamos.
No obstante… la eternidad que nos rodeaEs la síntesis perfecta de la violencia
¿Será nuestra culpa en ella?El pecado original de su distancia
Un desierto que rodea a un Solitario reloj de arena… incrustado En el palpitar de cada corazón
Por donde nace un ángel…El monstruo de la destrucciónAl arrebatar para siempre la voz De los queridos o los odiados cercanos
Es su tan ajustada cercanía abandonada En la cumbre de las dunas Donde merodean lo cíclopes
¿El verdadero oasis que nos hurta la ilusión?
En aquel momento perdí el controlLos recuerdos reencarnaron Incontablemente vivos... aunque muertosLa escupí en la cara que tenía infinitos ladosY mordí mis labios… para que mi pensamiento No convierta en la palabra corta efectiva Culta definición y soez
Sostuve mi lengua… sujeté En el ancla de la sapiencia Y no le dije la puta... en su atentado
Pobre de ella… vive en el exilio Ella reside tan tranquila En el cosmos de los rebeldes y convictos
La siempre condenada… enlazada temporalmente En la abstracción de las estrellas Y el yo de nosotros... indagando infinitos… Escrutando matemática para interpretar Lo absurdo en su jeroglífico
Nosotros sus jueces... con un ábaco Descontando cada segundo cargado En nuestras horas de veredictoLa inocencia tan desigual… y nuestra en ellaEl vicio de los dioses nuestra sentencia.