Es la cualidad física que marca las diferencias en el fútbol.
En un fútbol en el que los sistemas defensivos zonales y físicos se imponen, y en el que el regate está cada vez más en desuso, la velocidad es imprescindible para crear peligro y sobrepasar las defensas. Los jugadores que más velocidad deben tener son los de banda, ya que están en muchos momentos en acciones de 1 contra 1 con espacio para correr (lo que es difícil encontrar en zonas del centro del campo). También los delanteros y por ello cada vez más los centrales.
La velocidad tiene varias subcategorías, pero siempre debemos trabajar la velocidad (en cada momento la adecuada).
Hay que cultivar y potenciar a los jugadores con velocidad. Es una cualidad de gran condición genética que debemos aprovechar.