Entrevista a Jaime Osorio y Felipe Victoriano, editores de: Exclusiones

Publicado el 07 febrero 2012 por Anthropos-Editorial @AnthroposEd

Jaime Osorio


  1. El libro gira en torno al concepto de “Exclusión”: ¿qué reflexiones críticas plantea  hoy este concepto?
   R:  El concepto de exclusión tiende a dar cuenta de las diversas formas y modos que asumen “el resto” o los que quedan “afuera” de espacios y procesos de muy variado tipo, sean económicos, políticos, territoriales, culturales, de saberes, etc. La reflexión crítica plantea como problema dichas situaciones y busca ofrecer razones sobre su generación, así como de sus consecuencias para la vida en común. En esta línea, habría que considerar también que la exclusión constituye un término abstracto, en comparación a aquellos conceptos que en antaño designaban situaciones o sujetos específicos (los pobres, los marginados, los locos, etc.), y que recoge la ambigüedad con la que se enfrenta el pensamiento crítico ante los nuevos fenómenos políticos y sociales contemporáneos.
  1. ¿Qué campos temáticos quedan afectados por este planteamiento crítico que Uds. proponen y cómo les afecta o cuestiona?

Felipe Victoriano

   R: La noción de exclusión afecta a variados e importantes temas de las ciencias sociales y de las humanidades, en tanto cuestiona la noción de límites y fronteras entre el adentro y el afuera, o entre el incluido y el excluido, un tipo de dicotomías tan caras al pensamiento de la modernidad reinante. El libro, pensado en términos generales (pues constituye una obra colectiva), se desmarca específicamente de una serie de planteamientos que proponen una visión extremadamente “técnica” de los conceptos de exclusión y del excluido.
  1. ¿Cómo entender la dinámica: “exclusión-inclusión” y su relación con la violencia que implica?
   R: La exclusión no es más que una forma de la inclusión, es decir: todas aquellas figuras políticas o filosóficas que indican la posibilidad de estar fuera de la comunidad (el marginado, el loco, el proscrito, incluso el abandonado), son todas figuras que llevan de suyo un acto incluyente destinado a“controlar” categorialmente su ambigüedad estructural. Es por ello que se puede hablar de inclusión por exclusión, una modalidad de estar “afuera” que sólo alcanza sentido en la adscripción de los sujetos a determinados procesos, sea del mercado de consumo o laboral, de la participación en la toma de decisiones políticas, de la ciudadanía, de los derechos humanos, etc. La exclusión es así una forma de violencia institucional o sistémica, al decir deŽižek, auspiciadora de otrasformas de violencia.
  1. En el debate teórico y político actual: ¿cuál puede ser el alcance  de esta exploración crítica sobre la “exclusión” que ustedes presentan y muy especialmente en el ámbito latinoamericano?
   R: América Latina, junto a otras zonas de la periferia del mundo, constituye un espacio de relaciones en donde la “barbarie”, la otra cara de la llamada civilización o progreso, asume dimensiones agudas, y el problema de la exclusión, las razones que la desencadenan, las dinámicas que gesta, constituyen asuntos de enorme relevancia para el pensamiento regional. Digamos que al interior del debate teórico y político propiamente latinoamericano siempre ha existido, de una u otra forma, una fuerte preocupación por la exclusión y los excluidos, sobre todo hoy, cuando se considera el lugar estratégico que ocupa el continente en las dinámicas de fuerza con las potencias económicas globales. Sin embargo, estos problemas no son exclusivos de América Latina. También abarca hoy con inusitado vigor al llamado mundo desarrollado, por lo que la noción de exclusión alcanza una dimensión empírica nunca antes conocida.