Entrevista a Raju Thapa de Firiri, moda sostenible con alma

Por Yve Ramírez @ecocosmopolita

Entrevista a Raju

Raju, para empezar, háblanos un poco de ti y de Laura.

Firiri nace del amor y la unión de dos culturas, al igual que mi relación con Laura. Hablo de Katmandú, el Himalaya y Nepal por mi parte, y Barcelona, Europa y el Mediterráneo por parte de ella.

Nos conocimos en Londres, donde viví durante más de diez años, y en el 2010 nos vinimos a vivir a Barcelona. A los dos nos gusta el tema de la moda, especialmente a Laura, que además tiene un máster en Estudios Asiáticos y en derecho enfocado al mundo de los negocios. Y a los dos nos interesa mucho el mundo de la sostenibilidad.

Tenemos dos orígenes diferentes pero compartimos una visión: concienciar a las personas de que una moda diferente es posible y, más aún, de que otro mundo es posible. Porque sentimos el más profundo amor y el respeto hacia todos los seres humanos y la naturaleza.

¿Cómo definís la moda sostenible de Firiri? Cuéntanos qué la distingue.

Firiri es una marca dedicada a la moda sostenible de mujer. Son creaciones prêt-a-porter (vestidos, tops, camisetas, faldas, pantalones, además de complementos como fulares y chales), para mujeres de espíritu libre que buscan sentirse únicas, con un look original, moderno y relajado, y que quieren disfrutar la moda ética y ecológica.

Todas nuestras piezas son producidas respetando la dignidad de nuestros trabajadores y los derechos humanos, con materias primas naturales, empapadas en la tradición y la cultura de Nepal. Nos gusta pensar que ofrecemos a nuestros clientes una gama excepcional de valores tangibles e intangibles.

La opción más fácil es trabajar por métodos convencionales, ¿qué os mueve a apostar por la moda sostenible?

Nosotros creemos que es necesario cambiar la forma de hacer negocio, de forma que podamos hacer dinero aportando algo a nuestra comunidad, a la sociedad y a la humanidad en general. Hacer negocio en un contexto en el que hombres y mujeres sean tratados de forma justa y equitativa. Porque hacer negocios no debería tener nada que ver con discriminación de género, violación de la dignidad humana, ni explotación de ningún tipo. Y este es nuestro compromiso con la sociedad.

Nosotros queremos crear conciencia del ritmo acelerado, competitivo y agresivo del sector moda en el mundo de hoy, e invitar a la gente a pararse un momento a pensar ¿quién ha hecho la ropa qué llevamos? ¿dónde y cómo la ha hecho?

Todos nosotros podemos hacer cosas extraordinarias y todos tenemos algo que aportar a nuestra sociedad, a las personas y al medio ambiente. En Firiri estamos convencidos de ello y queremos poner nuestro granito de arena con un proceso de producción justo y responsable. Por eso esto no es solo una marca de moda. Es la historia de gente apasionada y trabajadora que hace la ropa y complementos poniendo sus corazones, mentes y almas, para compartir la responsabilidad de crear un mundo mejor para todos.

Queremos empoderar a las mujeres y ayudar a crear un mundo más justo; mostrar a la sociedad que otra moda alternativa al Fast Fashion es posible a través de un consumo más responsable. Y para ello, hay que seguir desarrollando la sostenibilidad, y colaborando y cooperado con todos aquellos individuos y marcas que creen que la sostenibilidad es posible y necesaria.

Háblanos ahora de los trabajadores de Firiri.

Junto a nosotros hay todo un equipo multidisciplinar que hace que el mundo de Firiri sea posible.

Los productos Firiri se confeccionan siguiendo métodos tradicionales en Katmandú, la capital de Nepal, un símbolo de paz y tierra de Buddha. Un pequeño gran país en la cordillera del Himalaya, con las montañas más altas del planeta. Nuestros trabajadores se ganan la vida decentemente y son tratados con el máximo respeto y dignidad humana: nos aseguramos de que puedan enviar a sus hijos al colegio y tener una vida plena y feliz.

Y para trasladar esto al consumidor, cada pieza de ropa de Firiri viene con una linda historia de vida de la persona que ha confeccionado. Queremos despertar conciencia explicando quién está detrás de la marca, para darle valor al esfuerzo, la energía, las emociones y la pasión de las personas que la han confeccionado. Que la gente se sienta orgullosa de apoyar a las personas que han elaborado nuestras prendas.

¿Y qué hay de los tejidos que usáis?

Siempre usamos tejidos de gran calidad y sostenibles. Comprar productos Firiri significa invertir en materias primas naturales: algodón orgánico, bambú, lino, cáñamo, lana, cashmere, entre otros. Todas ellas tratadas con el máximo respeto para que puedas disfrutar su esencia. Para que cada una de nuestras prendas traiga a tu vida un pedacito del Himalaya, uno de nuestros orígenes.

Las artesanas y artesanos tejedores e hiladores usan técnicas ancestrales para producir tejidos naturales como el bambú, lino, algodón, cachemir, pashmina y lana de oveja, cabra y yak. Y por supuesto, el tejido tradicional de Nepal, el dhaka, hecho a mano, en el que se repiten coloridas formas geométricas produciendo tejidos de gran belleza.

Solo usamos tintes naturales, libres de ozono, sin productos tóxicos para las personas o el medio ambiente.

Además, son prendas de comercio justo: el precio de las prendas Firiri tiene en cuenta las necesidades de cada persona que interviene en el proceso de manera que para cada uno de ellos pueda tener una vida digna y permitir la continuidad sus actividades.

Ahora quisiera que nos explicaras la historia del proyecto, ¿cómo ha sido el recorrido?

Todo empezó al descubrir en los primeros viajes juntos a Nepal el "Dhaka", tejido tradicional nepalí, así como otras fibras naturales que ya hemos mencionado. Nos llevó un tiempo madurar la idea, pero siempre tuvimos claro que estos tejidos naturales tan bonitos y confortables podrían incorporarse a diseños occidentales y darlos a conocer en Europa.

Decidimos liarnos la manta a la cabeza y fundamos la empresa para promover a través de la moda la cultura de Nepal y tejer puentes en este mundo globalizado.

En el 2014 registramos la marca y confeccionamos una primera colección.

En enero del 2015 abrimos una tienda física en Nepal y a los cuatro meses llegó el terremoto, que acabó con todo. Perdimos la tienda, nuestros trabajadores perdieron sus casas y se hizo imposible seguir adelante.

El país sufrió pérdidas enormes, pero poco a poco se ha ido reactivando. Así, en primavera 2016 lanzamos la marca actualizada y nuestra propia tienda online. Ahora somos una marca muy joven, que acaba de empezar, y ponemos todo nuestro empeño en hacerlo bien y ayudar, de esta forma, a la recuperación de Nepal y a la creación de puestos de trabajo dignos. En primavera volveremos a sacar una camiseta solidaria cuyos ingresos donaremos en su totalidad a Unicef para contribuir con los afectados por el terremoto, algo que ya hicimos durante 2016.

¿Cómo veis el mundo de la Moda Sostenible? ¿Ha cambiado desde que comenzasteis el proyecto?

Todavía las grandes marcas dominan el mercado en España, produciendo en masa y explotando los precios. Pero ha llegado el momento de un cambio. La sostenibilidad es una necesidad y se está convirtiendo en una prioridad para la industria, y una muestra de ello es que esas mismas grandes marcas de la moda han empezado a tomarse en serio la sostenibilidad.

La creciente concienciación de los consumidores en cuanto a la procedencia, materiales, calidades y el proceso de fabricación de las prendas y el respeto a los valores humanos nos facilita el trabajo. Pero todavía constituye un gran reto despertar la consciencia de las personas a través de historias de vida con las que se sientan identificados.

Por eso compartimos con el mundo nuestras bonitas historias y la forma de vivir de nuestras gentes. Para que nuestros clientes sientan la diferencia, compartan el espíritu y poder traerles así esa sonrisa que quieren en su vida.