Eres aquel pecado del que no se le habla a la gente Que solo Dios conoce, y que quizás nunca me perdone, Eres aquel nombre que solo se repite Cuando en mi habitación estoy a solas Cuando se nadie me escucha, cuando se que nadie me siente Eres todo lo bueno, y a veces lo malo que hay en mi, Aquella locura incierta, aquel beso que no veo venir, El placer que me despierta en la madrugada El dulce abrazo que siento al atardecer El deseo que me derrite en cada anochecer Y por si esto fuera poco, mi pecado, mi tormento Eres lo que anhelo, lo que quiero, lo que deseo Eres lo que pienso, quien extraño en todo momento Eres mi todo Aunque no estés conmigo.