¿Es la Universidad una garantía para encontrar un empleo?

Por Rene Aga @RAVAZE

Hace cuatro años, en junio de 2012, en una entrevista en radio Euskadi, Iñaki Goirizelaia, Rector de la Universidad del País Vasco UPV/EHU, insistió en que "estudiar en la universidad hoy es garantía de mucha mayor facilidad para encontrar empleo que no hacerlo". Y recordó que cinco años antes, en el año 2007, la tasa de empleo de los titulados universitarios se situaba en el 85%. Y que comparada con la tasa de paro juvenil "la ventaja es claramente a favor de los que han estudiado". Y señaló que "las personas que han pasado por la universidad encuentran trabajo mucho más fácil que cualquier otro nivel formativo anterior". Preveía que el año siguiente, 2013 iba a ser peor, pero advirtió que "A pesar de la dureza de lo que nos viene encima, la educación y la investigación es el único camino para salir de la crisis".
También abogó por alcanzar alianzas estratégicas ya que la universidad: "no es un elemento aislado y tenemos que estar muy presentes en el entorno y ser capaces de tener estrategias conjuntas con todo el tejido productivo, económico y social para poder ofertar mejores soluciones". Ahora, cuatro años más tarde, Iñaki Goirizelaia, escribe de nuevo sobre el mismo tema un artículo de opinión en El Correo del 8 de abril 2016 con el título “Empleabilidad y empleo en las empresas vascas”, como reacción al estudio e informe de la Confederación Empresarial Vasca – Confebask –  y sus asociaciones miembro, ADEGI, CEBEK y SEA sobre las necesidades de empleo y cualificaciones de las empresas vascas para 2016. El estudio está basado sobre una encuesta realizada entre sus asociados y su presentación iba dirigida específicamente a los presidentes de las Asociaciones de Centros de Formación Profesional de Euskadi. El rector de la UPV cita de nuevo cifras de empleo de los universitarios: una tasa de empleo de universitarios del 82% en el año 2012 (el año de la entrevista en la radio). O sea que bajó un 3%. Las estadísticas van siempre retrasadas, no parece que hay números de 2015.
Confebask dice que en la encuesta participaron casi mil empresas. Sin duda la gran mayoría eran Pymes, que probablemente y en general no suelen necesitar (ni pueden pagar) a muchas personas altamente cualificadas. Conozco el caso de una doctora en químicas “cum laude” que se presento para un empleo en una Pyme química y le dijeron que era “demasiado lista” para el puesto que se pedía en su laboratorio. Seguramente era un laboratorio que no se dedicaba a investigación puntera. En el Plan Estratégico de Confebask la investigación y desarrollo no figuran entre sus líneas prioritarias de acción. Los que contratan la mayoría de los doctores en ciencias suelen ser multinacionales con grandes centros de investigación. El sector químico es un sector fuerte en España y alcanzó una cifra de negocios de 58.056 millones de euros en 2015, o sea un crecimiento del 3% respecto a la facturación registrada el año anterior, y ha acumulado en el periodo 2007-2015 un crecimiento del 16,7%. Se ve claramente que la crisis le afectó menos que a otros sectores. La asociación española FEIQUE representa a más de 3100 empresas, pymes, y grandes empresas y multinacionales químicas como Air Liquide, Basf, Bayer, Dow, Exxon Mobil, Solvay, Repsol, etc. Pero estas empresas, salvo Repsol, tienen sus grandes centros de investigación en el país de su sede principal y algunos también en el extranjero, pero no en España. Un ejemplo es la Basf, la multinacional química más grande del mundo, que tiene ahora mismo 80 ofertas de trabajo para su centro de investigación en Shanghái. En España las ventas de 2014 de la Basf Española daban unos ingresos de 1.194 millones de euros, un incremento del 12%. Pero en su informe anual de 2014 no dan en ninguna parte cifras de la I+D realizada en España, aunque sí atendió a 3.186 estudiantes dentro de sus acciones sociales. En su artículo, Iñaki Goirizelaya dice que encontró en un medio de comunicación un título “demoledor”: “Al mercado vasco le sobran miles de universitarios y le faltan formación profesional”. ¿No sería más exacto decir que el nivel de I+D y de innovación del conjunto de las empresas vascas es inferior al que debería ser? No se debe culpar a la universidad del paro juvenil. ¿No será que la innovación en un sentido real está fallando en Euskadi, y en España? Se oye hablar todos los días y en todas partes de innovación y que hay que innovar, pero con palabras no se innova. “Hoy más que nunca, la universidad no debe formar empleados que dominan una técnica a demanda del empleador. Eso no es nuestro reto. No, nuestro reto no es formar replicantes que puedan satisfacer una demanda inmediata. Nuestro reto es formar personas con aptitudes para la mayor empleabilidad, una condición, una condición que les será útil a lo largo de toda su vida profesional. Eso sí es nuestro reto”, afirma Iñaki Goirizelaya con mucha razón. Vuelvo al caso de la joven doctora en Ciencias Químicas. Después de buscar unos meses, finalmente encontró un trabajo en España, no en Euskadi. Lo encontró en una empresa de servicios de energías renovables en otra región. ¿Y cómo es posible esto? Porque esta doctora sabe algo más que química. Es una científica, y la energía es una parte fundamental de la ciencia. Y durante su doctorado ha tenido que resolver problemas y buscar soluciones, ejercer la curiosidad y la creatividad. Un investigador científico trabaja con aparatos y equipos de laboratorio y en la industria con plantas piloto que requiere un trabajo en equipo con personas de otras profesiones y oficios. Esta doctora en ciencias ha trabajado en un laboratorio donde ha desarrollado aptitudes más amplias que las adquiridas en las aulas. Sin hablar de sus actividades e iniciativas en su vida privada, que también han contribuido a su desarrollo personal y profesional. Iñaki Goirezelaia destaca en su artículo: “Además de una formación intensa en conocimiento, formamos a nuestro alumbrado en otras habilidades que van más allá de técnicas específicas. La universidad debe gestar personas responsables, con capacidad de trabajo en grupo, dispuestas a moverse, que conozcan idiomas, que tengan capacidad de crítica y de reflexión.” Un titulado superior no debe limitarse a Euskadi ni a España para buscar empleo. Pero para ir al extranjero es muy importante lo que dice Iñaki Goirizelaya, “que conozcan idiomas”. Conocer no es solo aprender. Es también practicar. La adquisición de conocimientos y de aptitudes deben ser hoy más que nunca los fundamentos de la educación en todos sus niveles. También hacía falta en el pasado pero probablemente más ahora y sobre todo en un futuro no tan lejano. Pero para saber más sobre esto es mejor leer estos otros artículos:
“La Educación en Cuatro Dimensiones - Las competencias que los estudiantes necesitan para tener éxito.”
La Cuarta Revolución Industrial causará fuertes cambios en la sociedad, la educación y el empleo