Eslovaquia, Uno De Los Países Más Desconocidos De Europa

Publicado el 25 febrero 2019 por Carlosgu82

Este país, que formaba parte del Imperio Austro – Húngaro en el siglo XIX, y posteriormente fue parte de la República de Checoslovaquia (1918-1992), hasta que en el 1993 se proclamó como un país independiente.  Situado en la cordillera de los Cárpatos, se encuentra en el este de Europa, limitando con Hungría, Austria, Polonia, Ucrania y por la República Checa. Su idioma oficial es el eslovaco, un idioma eslavo que tiene la misma raíz que el checo.

Su capital es Bratislava, situada a la orilla del río Danubio, donde destaca su castillo Bratislavský Hrad, característico por su color blanco predomina sobre toda la ciudad, al estar situado en una colina de la zona antigua desde donde se puede ver el río Danubio, que divide la ciudad en dos partes. Un incendio lo destruyó por completo y fue reconstruido en el año 1953. Hoy en día alberga el Museo Nacional Eslovaco y es el emblema de las monedas de diez, veinte y cincuenta céntimos de euro. La ciudad está rodeada de viñedos y bosques, ya que se sitúa geográficamente dentro la zona de los Pequeños Cárpatos. Dentro de la ciudad, destaca la zona antigua, del siglo XVIII y que es toda peatonal. En Bratislava también se puede visitar las ruinas del castillo de Devín, que fue destruido por las tropas de Napoleón en el año 1809. Uno de los lugares más visitados de la ciudad es la “Ufo Tower”, que es una torre de 95 metros de altura integrada en el puente de la Resurrección, que conecta las dos orillas de la ciudad, y que ofrece unas vistas espectaculares de toda la ciudad, además de tener un restaurante donde puedes comer contemplando toda la ciudad y el castillo.


fuente imagen: https://www.visitbratislava.com/
La segunda ciudad más importante del país es Košice, situada en la otra punta del país, y que es conocida por su bien preservado centro histórico y por la Iglesia de Santa Isabel, la más grande del país. Esta ciudad fue nombrada ciudad de la cultura europea en el año 2013, y es la sede de la región de Košice y la parte este del país. Esta ciudad también se conoce por sus universidades y sus monumentos históricos. Tiene una gran ambiente estudiantil e internacional, y se encuentra a cinco o seis horas en tren de la capital. Su gran patrimonio histórico es una de sus atracciones principales, donde se pueden encontrar estilos arquitectónicos de varias corrientes, como edificios y catedrales de estilo barroco, neogótico y art-noveau. También hay que destacar que, a las afueras de la ciudad, en la región de Spiš se encuentran las ruinas del castillo de Spiš, uno de los más grandes de Centroeuropa y que data del siglo XII.

En esta región del este también se encuentran las aguas termales de la ciudad de Dudince, uno de los sitios más conocidos debido a su gran e impresionante balneario. Esta pequeña ciudad también es popular por sus aguas minerales, y es un destino muy importante dentro del país, especialmente por sus spas y tratamientos termales.

No podemos dejar de mencionar la ciudad de Banska Stiavnica, situada en el centro del país, puesto que esta pequeña ciudad se nombró como la ciudad del amor, ya que esta localidad es la protagonista del poema de amor más largo del mundo, publicado en el 1846 y contiene dos mil novecientos versos.

Eslovaquia se caracteriza por tener una gran tradición gastronómica y una de las más antiguas de Europa debido, principalmente, a sus constantes invasiones por parte de distintos imperios. Son muy populares las sopas para entrar en calor, ya que el clima es normalmente bastante frío y las temperaturas en invierno suelen ser varios grados bajo cero. La ensalada de patata también es un plato popular para comer. Algunos de los platos típicos del país son:

Bryndzové halušky, conocido como el plato nacional del país, que consiste en una masa de patata en forma de bolitas pequeñas (halušky) que se cubre con queso de cabra al que se denomina bryndza, y que es el queso nacional. Se cubre con trocitos de tocino.

-Pečené buchty, son panes típicos que están rellenos normalmente de mermelada. Se comen durante la comida, ya que a los eslovacos le gusta mucho el dulce.

La sopa de ajo, una de las sopas más conocidas del país, y que se sirve curiosamente dentro de un pan. Es una de las sopas más consumidas en las áreas montañosas, donde le añaden varias especies y que dicen tener propiedades curativas.

El repollo, es uno de los productos más típicos del país, y se usa para cocinar platos como el chucrut y la típica sopa kapustnica, que contiene repollo, setas y salchichas.

Se come mucha carne de cerdo, aunque también de ganso pavo y pato. Una de las bebidas nacionales es la Kofola, o el que sería el equivalente de la coca- cola. Las crêpes, al igual que en la mayoría de la gastronomía  del este de Europa, son muy tradicionales, y se pueden comer con distintos tipos de rellenos como queso, manzana, o fresas entre otros.

Eslovaquia se caracteriza por ser un país de montaña, por sus castillos, su historia tan apasionante, y por sus ciudades tan bonitas y bien conservadas.  Su naturaleza es espectacular, y tiene muchos bosques y parques naturales. Es un país tradicional y de costumbres, donde muchas etnias y culturas han convivido hasta convertirse en este tranquilo país de más de cinco millones de habitantes. Eslovaquia se está abriendo paso al turismo durante todo el año, los meses más populares para visitarlo son en invierno, debido a sus estaciones de esquí, y en verano para hacer senderismo y visitar sus parques naturales y castillos.