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"Estamos en una economía que se destruye destruyendo el planeta." A 40 años de 1968-Entrevista con Raoul Vaneigem

Publicado el 14 marzo 2012 por Lilik

Raoul Vaneigem, su nuevo libro, "Entre el luto por el mundo y la alegría de vivir" (Gallimard), hace un balance apasionante de mayo de 68 y de lo que permanece. Hay también que respecto a lo que podrían decir de su pensamiento o de sus actos, es tan indiferente "como el chubasco que borra sobre una acera rastros de vómito"/. Rechaza toda entrevista clásica. Pero aceptó responder por correo electrónico a nuestras cuestiones, a condición de no cortar nada... y de tomar a continuación con él una copa o dos. En nombre de la vida.
Se celebran los 40 años de mayo de 68 en una atmósfera de restauración. Ustedes dice que al contrario, que mayo de 68 fue "un primer grito de alarma" que cambió el mundo de manera duradera. Qué permanece de mayo de 68?
Nada para los “sesenta-huitards trotskisto-maoïstes” que tenían ya en la época las cualidades requeridas para reconvertirse en el mercantilismo. Todo, en cambio, para los que perciben en el Movimiento de las ocupaciones de mayo de 1968 el principio de una revolución, que está en a sus primeros balbuceos. Aún no se midió hasta qué punto estamos en el centro de un cambio donde se opera el arriesgado paso de una civilización comercial milenaria a una civilización humana, a menudo resumida y siempre reprimida (la Revolución francesa, la Comuna de París, los Consejos Obreros en 1917, las colectividades libertarias españolas de 1936). Lo que, en 1968, se expresó con la lucidez de un brusca y brutal revelación no es nada menos que la denegación de la supervivencia en nombre de la vida. La tabla santa sacra de los valores patriarcales se rompió definitivamente: se acaba con la explotación de la naturaleza, del trabajo, de los intercambios, con la depredación, con la separación de consigo mismo, con el sacrificio, la culpabilidad, la renuncia a la felicidad, con del fetichismo del dinero, con el poder, la autoridad jerárquica, el menosprecio y el miedo de la mujer, del soborno del niño, con la ascendencia intelectual, con el despotismo militar y policial, de las religiones, de las ideologías, del rechazo y sus liberaciones mortíferos. No es un acta, es una experiencia en curso. Pasa de conmemoraciones. Reclama solamente más vigilancia, más conciencia, más solidaridad con la vida. Nosotros necesitamos refundarnos para reconstruir sobre bases humanas un mundo arruinado por la inhumanidad que propagan por todas partes el espíritu mercantil y el culto del beneficio a corto plazo.
Pero la sociedad comercial, el "décervelage", la "sociedad del espectáculo" tienen muy ganado, incluidos los antiguos soixante-huitards. Es el reino del dinero. Asistimos a la quiebra de un sistema basado en la explotación codiciosa del hombre y la naturaleza. Estamos en una economía que se destruye destruyendo el planeta.
En vez de invertir en la modernización de los sectores prioritarios, el capitalismo sacrifica a la especulación bursátil la industria y los servicios públicos que se glorificaba ayer de promover. El predominio de la rentabilidad y la urgencia del beneficio propagaron un nihilismo, donde el reverso vale el derecho y una desesperación que el frenesí consumérista aumenta y exorciza mientras que el poder adquisitivo disminuye.
El culto del dinero establece, más que una complicidad, una comunión de espíritu entre el mangante que ataca a los pobres, quema una escuela, una biblioteca y el bruto especulador que aumenta sus beneficios destruyendo el bien público y los acervos sociales. Nunca los que asumen el título de dirigente alcanzaron un tal grado de incompetencia y de estupidez y nunca este "algo mas" que enarbolan apareció como "algo menos", de cara a la perpetuación del prejuicio de que el hombre no es capaz de actuar autónomamente y de crear su propio destino. El clientélismo político corrompió las democracias, que yace bajo las botas de las multinacionales. No hay ya ni ideas ni creencias que no hayan sido evisceradas, privadas de sentido, reducidas al este estado de carroña, que fascina las muchedumbres cegadas por el resentimiento, la desesperación, la última depredación, la búsqueda angustiada de un empleo de esclavo y la impresión de existencia absurda, propicia a una gran variedad de comportamientos suicidas (matanzas de Colombine, masacres de Ruanda y la antigua Yugoslavia, crueldad islamista) pero el oscurantismo de moda puede propagar la insensibilidad, el servilismo, el fatalismo, la ley del más fuerte, del mas pillo, nada impedirá el pensamiento radical de progresar subterráneamente y minar el espectáculo donde la miseria existencial se erige en virtud. ¿Cómo lo que era insoportable en 1968, mientras que la economía era floreciente, no lo sería hoy? ¿Es necesario jugar a los profetas para prever que la voluntad de vivir barrerá con su ola este mundo en ruinas, donde cada uno tiene la sensación de vegetar en la absurdidad de su inexistencia? ¡Será necesario que los criterios de vida (amor, amistad, solidaridad, generosidad, creatividad, deseo de felicidad y disfrute, avidez de saber) se substituyan a los viejos criterios de un poder patriarcal pasado! ¿/ Se puede escapar a la recuperación? Cuál es aún hoy la contribución del situationnisme?
El situationnisme es una ideología. Los situationnistes siempre han desafiado este término. El que rechaza todo poder, no acepta gobernar, ni ser gobernado, no entra en este "espectáculo de la vida donde la vida se niega", no separa sus ideas de su propia existencia diaria, prefiere el ser al tener y la autenticidad de sus deseos a su falsificación consumérista, aquél es irrecuperable.

Es usted crítico con una determinada ecología, que dice usted, sustituye a un capitalismo por otro?
En opinión misma de sus promotores, el capitalismo financiero se condena a la implosión más o menos a un largo plazo. Sin embargo, bajo esta forma esclerosada se perfila un capitalismo redinamizado que proyecta rentabilizar las energías renovables y hacérnoslas pagar muy caro aunque sean gratuitas. Nos "ofrecen" biocarburantes bajo la condición de aceptar cultivos de colza transgénica, el turismo ecológico nos va a facilitar el saqueo de la biosfera, y se establecen algunos parques de aerogeneradores sin ventajas para los consumidores. Ahí es posible intervenir. Los recursos naturales nos pertenecen, son gratuitos, deben ponerse al servicio de la gratuidad de la vida. Corresponderá a las colectividades garantizar su independencia energética y alimentaria con el fin de liberarse de la influencia de las multinacionales y Estados, por todas partes avasalladas por estos. La ocasión se nos ofrece de apropiarnos de las energías naturales reapropiándonos de nuestra propia existencia. /
Más que nunca, la gente pretende sobrevivir más bien que a vivir y - al menos - a confundir estos dos conceptos?
Sobrevivir releva de la condición animal. Vivir es la especificidad del hombre. Al alejarse de la animalidad, adquiere la capacidad de crear su propio destino y de reconstruir sin cesar el mundo. Ahora bien la necesidad de trabajar lo rebaja al estatuto de bestia de carga. El consumérismo solo le permitió sobrevivir mejor viviendo menos. Pero el precio de los bienes consumibles no deja de aumentar. Se amenaza la supervivencia de las especies planetarias, el hombre incluso. Esta es la razón por la que apuesto por un sobresalto de la voluntad de vivir. No existe ningún ejemplo en la historia de una sociedad, así devastada que sea, que no haya conseguido recomponerse sobre sus ruinas.
La rebelión se ha vuelto difícil, ya que los poderes parecen muy sacudidos. La alienación, para tomar un concepto marxista, se ha interiorizado. Fuera de jefes, sacerdotes, gurús o "déspotas", cada uno parece considerar "que no hay alternativa" a un mundo que sin embargo cada cual percibe las derivas mortíferas (medio ambiente, desigualdades, presión del trabajo, etc.).
De hecho, nunca la servidumbre voluntaria ha sido tan grande. Las mafias especuladoras obtienen beneficio de este miedo visceral que mantienen y que doblega a las muchedumbres como si estuvieran bajo el fuego de una tropa imaginaria. Existen sin embargo colectividades, iniciativas individuales que certifican la presencia de fuerzas creativas, pero la información a la solda de los intereses marchantes las obstruye bajo su cubierta de silencio. De la creatividad individual y de la voluntad de vivir mejor puede nacer una democracia autogestionaria capaz de revocar esta impostura democrática que se atreve a llamar libertad la tiranía del libre comercio, el derecho a estafar el bien público y la manipulación clientélista de los electores. Sobre las paredes de la grisalla existencial que elevan en torno a nosotros los esbirros del mercantilismo mundial, deseo que reflorezcan estas palabras de Loustalot, que, datando de la Revolución francesa, no han perdido nada de su insolente novedad: "Los grandes solo nos parecen grandes porque estamos a rodillas." Levantémonos!".
¿ Podemos escaparnos del trabajo marchante?
Será necesario, puesto que se nos escapa cada vez más. Los que llaman a trabajar aún más son los mismos que cierran las fábricas para jugarlas en Bolsa. Favorecen el trabajo parásito multiplicando a los servicios inútiles y envían al desguace los sectores prioritarios (escuelas, hospitales, metalurgia, industria textil, alojamiento, transportes). Sólo una creatividad que desarrolle las energías naturales y que las convierta en una red de colectividades autogestionadas, al servicio de los ciudadanos, hará posibles el final del trabajo de explotación y el saqueo de la naturaleza terrestre y humana.
¿ Qué esperanza tienen? ¿Nuevo mayo de 68? Que deberían hacer joven de hoy en día?
Aprender a vivir, no a venderse. Caerán por ellos mismos cuando se den cuenta de la esclavitud que los espera en el mercado de engañabobos del trabajo. Cuando, rechazando la competición (los mecanismos económicos que los robotizan), la ambición, el culto del dinero a cualquier precio, concederán finalmente la prioridad al amor de la vida y a su vida amorosa, al conocimiento de la vida, a la mejora del su medio ambiente únicamente, a la emulación personal, a la única riqueza real: la riqueza del ser y no del tener. Cuando se den cuenta de que no se trata de ser el mejor, sino de vivir mejor. Cuando se nieguen a dar su aval a gobernantes que construyen prisiones y suprimen escuelas en vez de multiplicarlas. Cuando se levanten contra una educación concentracionaria que favorece la violencia y va incluso contra el sentido de una enseñanza verdaderamente humana, a aprender para dar su conocimiento a otros. La vida tiene todos los derechos, la depredación no tiene ningunos. No os asombréis de que el combate comience apenas.

Sobre el entrevistado
Raoul Vaneigem. Con un estilo más poético y espiritual, se dice que muchas de las pintadas que aparecieron en las calles de Paris en mayo del 68 son fruto de su inspiración. Lo interesante en el caso de Vaniegem es que en 1995 escribió un curioso libro que bien puede considerare el puente más sólido que une el situacionismo con el campo de la pedagogía. El título de este trabajo ya es cuanto menos interesante: Aviso a escolares y estudiantes (2001, Editorial Debate)
Selecciono a continuación algunas citas que pueden ayudar a vislumbrar los planteamientos pedagógicos que se encuentran en el trabajo de Vaneigem:“Ningún niño traspasa el umbral de una escuela sin exponerse al riesgo de perderse; quiero decir, de perder esa vida exuberante, ávida de conocimiento y maravillas, que sería tan gozoso potenciar en lugar de esterilizarla y desesperarla bajo el aburrido trabajo del saber abstracto.” (p. 4) “Verdaderamente, hay que cultivar la estupidez con verborrea ministerial para no echar por tierra una enseñanza que el pasado amasa aún con las innobles levaduras del despotismo, del trabajo forzado, de la disciplina militar y de esa abstracción cuya etimología –abstraere, sacar fuera- manifiesta suficientemente el exilio de sí, la separación de la vida.” (p. 6)“No queremos una escuela en la que se aprende a sobrevivir desaprendiendo a vivir.” (p. 11) “No concibo otros proyecto educativo que el de crearse en el amor y el conocimiento de lo vivo” (p. 14)“¿Es seguro que la escuela, con la cobardía del asentimiento general, no sigue siendo un lugar de adiestramiento y de condicionamiento en el que la cultura es el pretexto y la economía la realidad?” (p. 18)“Lo que está en juego es una reestructuración radical de la sociedad y de una enseñanza que aún no ha descubierto que cada niño, que cada adolescente, posee en estado bruto la única riqueza del hombre, su creatividad.” (p. 21)“Si la enseñanza es recibida con reticencias, o con repugnancia, es que el saber filtrado por los programas escolares lleva la marca de una antigua herida: ha sido castrado de su sensualidad original.
El conocimiento del mundo sin la consciencia de los deseos de la vida es un conocimiento muerto. No tiene más uso que al servicio de los mecanismos que transforman la sociedad según las necesidades de la economía. Los alivios que procura al destino de los hombres, sólo los entrega a regañadientes y con amenaza de rigor próximo que borrará sus efectos.
Después de haber arrancado al escolar de sus pulsiones de vida, el sistema educativo intenta cebarlo artificialmente para llevarlo al mercado de trabajo, donde seguirá balbuceando hasta la repugnancia del leitmotiv de su juventud: ¡Que gane el mejor!
¿Qué gane qué? ¿Más inteligencia sensible, más afecto, más serenidad, más lucidez sobre sí y sobre las circunstancias, más medios para actuar sobre su propia existencia, más creatividad? No, más dinero y más poder, en un universo que ha consumido el dinero y el poder de tanto ser consumido por ellos.” (p. 23)“Las religiones necesitan la miseria para perpetuarse, la mantienen para dar más brillo a sus actos de caridad. ¿Actúa de otro modo el sistema educativo cuando dar por supuesta en el alumno una debilidad constructiva, siempre expuesta al pecado de pereza y de ignorancia, de la que sólo puede absolverlo la, por así decir, misión sagrada del profesor? ¡Ya es tiempo de acabar con esas pamplinas del pasado!” (p. 26)“Sujetar una mariposa con alfileres no es la mejor forma de tener conocimiento con ella. Quienes transforman lo vivo en cosa muerta, con el pretexto de que sea, demuestra sólo que su saber no le ha servido siquiera para hacerse humano” (p. 27)“No hay niños estúpidos; sólo hay educadores imbéciles.” (p. 50)“Eso de lo que os vais a apoderar no será verdaderamente vuestro más que si lo mejoráis; en el sentido en que vivir significa vivir mejor. Ocupad entonces los establecimientos escolares en lugar de dejarlos apropiar por su ruina programada. Embellecedlos a vuestro modo, porque la belleza incita a la creación y el amor, en lugar de que la fealdad atraiga el odio y la aniquilación.” (p. 59)
Indymedia
Fuentes 

http://www.madrimasd.org/blogs/pensamiento_pedagogico_radical/2009/03/17/114644
http://filintomelo.blogs.sapo.pt/1706767.html

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