Mis compañeros no esperaron lo peor y me condujeron inmediatamente a emergencia de Clinica Corominas, de igual manera los especialistas consideraron prudente ingresarme a la unidad de cuidados intensivos, con la finalidad de monitorearme por 24 horas y determinar el origen de tal desmayo.
Finalmente determinaron una pequeña obstrucción en una de las arterias que lleva sangre al cerebro y procedieron a eliminar la misma con rayo láser.
Para gloria de Dios estamos de regreso sanos y salvos y pendientes de cuidar mas nuestra salud y evitar ser victimas del stress.