En cualquier caso, el hecho indiscutible es que hoy termina un año y va a comenzar otro. Y, aprovechando el momento que brinda la sustitución de un calendario por otro nuevo, me gustaría recordar aquí a algunas personas que han animado este pequeño mundo de blogs, de intercambio de pensamientos y de construcción de un ideal común y, en ocasiones, también de una obra colectiva que ha continuado proyectándose en el 2010. Pienso en este punto concreto, evidentemente, en el Gran Oriente de Francia; en lo que hemos aportado; en la transformación experimentada y en todo lo que, modestamente, en pro de la libertad de conciencia, de la concepción laica de nuestra sociedad, del fortalecimiento de nuestro sistema de libertades -por citar algunos ejemplos- se ha ido haciendo. Son, evidentemente, las fuentes de las que uno bebe porque en ellas ha encontrado lo que buscaba, no porque sean las únicas que existen:
Feliz año a todos y a todas los que desde la honestidad habéis trabajado y seguís haciéndolo cada día. El mejor deseo a todos los verdaderos compañeros y compañeras de viaje que, con honestidad, me habéis contagiado vuestra ilusión impidiendo que la mía terminara ahogada en un mar de desaliento.
Para quienes por el contrario han ignorado en su comportamiento con los demás -y no sólo con el que suscribe- cualquier atisbo de decencia o decoro, recato o pudor, actitud razonable, justa, proba, recta u honrada; para todos ésos ajenos a cualquier noción de honestidad, qué puedo desear: tan sólo polvo y viento. Esto es, nada.
Et si omnes, ego non.