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Feliz navidad (2005), de christian carion. historia de un pequeño milagro.

Publicado el 24 diciembre 2009 por Miguelmalaga
FELIZ NAVIDAD (2005), DE CHRISTIAN CARION. HISTORIA DE UN PEQUEÑO MILAGRO.
Quisiera felicitar la Navidad a los lectores referenciándoles esta película, muy propia para reflexionar acerca del sentido de estas fechas. Feliz Navidad a todos.

La Primera Guerra Mundial fue el más innecesario de los conflictos: provocada por una serie de tensiones e incidentes generados por rivalidades entre paises europeos con la expansión imperialista como telón de fondo, lo único que consiguió fue sentar las bases para una segunda guerra mucho más destructiva si cabe.

Tras una primera ofensiva alemana basada en el denominado "Plan Schlieffen", que a punto estuvo de llegar hasta París, el contraataque francés equilibró la situación, transformándose desde aquel momento el conflicto en una absurda guerra de desgaste que mantenía a ambos contendientes permanentemente en tablas. Ambos ejércitos se atrincheraron y sus avances y retrocesos solo suponían escasos metros, nada decisivo.

La vida en las trincheras deshumanizaba a los soldados y los convertía meramente en carne de cañón. Si el combatiente tenía la suerte de ser destinado a algún sector tranquilo del frente solo debía preocuparse de las ratas y de algún ocasional bombardeo del enemigo. Si tenía la mala suerte de verse envuelto el alguna gran ofensiva contra el enemigo, las probabilidades de sobrevivir eran escasas: la ametralladora, como arma defensiva por excelencia, vivía sus días de gloria.

El cine ha reflejado magistralmente estas terribles batallas y sus consecuencias a través de obras como "Sin novedad en el frente" (1930), de Lewis Milestone, "Senderos de gloria" (1957), de Stanley Kubrick o "Johnny cogió su fusil" (1971), de Dalton Trumbo. La película de Christian Carion intenta dar una imagen diferente y más esperanzadora del conflicto.

La película se inicia con imágenes de niños alemanes, británicos y franceses que son adoctrinados acerca de la condición inferior y maligna de sus futuros enemigos, algo que va a tener suma importancia en el mensaje que nos quiere transmitir Carion.

Los contendientes llegaron a la primera Navidad de la guerra desengañados acerca de la posibilidad de una pronta resolución del conflicto y la desmoralización y hartazgo comenzaban a cundir entre ellos.Cuando, de manera casi espontánea, tocados por el espíritu de unas fechas tan señaladas, las tropas comenzaron a salir de las trincheras sin disparar, el soldado de a pie pudo llegar a darse cuenta de que la posiblidad de parar el horror estaba en sus propias manos y en la de los combatientes de la trinchera de enfrente, que resultaban ser seres humanos con los mismos anhelos y preocupaciones que ellos mismos: personas de carne y hueso que morían y sufrían igual que ellos, con padre, madre, esposa e hijos. Por unas horas, alemanes, franceses y escoceses olvidaron sus diferencias, cantaron, comieron y bebieron juntos e incluso llegaron a disputar un partido de fútbol.

El espíritu combativo del soldado se basa en el odio al enemigo, en la deshumanización del rival. Por ello, la improvisada tregua y confraternización que se registraron en distintos lugares del frente en aquella jornada supusieron un verdadero peligro desde el punto de vista de los generales de uno u otro bando. Los aliados enviaron a estos soldados "contaminados" por el enemigo al infierno de Verdún. Los alemanes, al frente ruso.

La película es una bella reflexión acerca de la igualdad esencial entre todos los seres humanos y la fraternidad posible entre pueblos. Solo los oscuros intereses de los dirigentes de ambos bandos, interesados sobre todo en la continuación de la matanza, impidieron la realización de la hermosa utopía de los soldados abandonando sus trincheras para abrazarse a sus adversarios como hermanos. Este es el verdadero espíritu navideño, y no el consumismo desenfrenado al que estamos acostumbrados.

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