Ferrocarril: un gran error histórico

Publicado el 03 noviembre 2015 por Monpalentina @FFroi

Corría el año 1899 cuando Pedro Romero Herrero propuso la construcción de una línea ferroviaria que uniera a Palencia con Guardo y, de esta forma poner en comunicación esta rica comarca con el centro y sur de España, poniendo el carbón en inmejorables condiciones de competencia, teniendo en cuenta las facilidades que iba a ofrecer este ferrocarril. Se decía que había capital suficiente y que no se necesitaba la subvención del Gobierno. Las localidades del interior, como Saldaña y Carrión de los Condes, hablaban de la producción, tanto en grano como en legumbres, especialmente las hortalizas y sabrosísimas frutas, que serían solicitadas para el consumo interior e iban a ser las preferidas para la exportación. 
Este ferrocarril cambiaría por completo el panorama de la provincia, abriendo y creando fuentes de incalculable riqueza y colocando a Palencia a la cabeza de las capitales más prósperas de España, con beneficio positivo para la economía nacional. Más tarde, cuando estas ilusiones de prosperidad se fueron desvaneciendo, se hablaba de la necesidad de una "bienhechora mano que saque del Purgatorio en que se encuentran en los Organismos Oficiales, el proyecto de la línea ferroviaria, con el fin de conducirla a la gloria de una realización merecida e injustamente retrasada".
El final de esta historia fue que el expediente se informó a favor. La cosa iba por buen camino. Se subastó en dos ocasiones y nadie se hizo cargo de la subasta; mientras tanto, nuestros diputados hablaban del acto oficial de inauguración de las obras. Calderón, hablaba de que el lugar ideal iba a ser Carrión de los Condes. Se señaló hasta el día de inauguración.
Actividades de las personalidades
Todo este asunto fue tomado con calor por los políticos hasta el extremo de que no faltó autoridad en nuestra provincia, ni personalidades de relieve, que no hubieran hecho gestiones sobre la puesta en marcha de este ferrocarril. Gestiones que eran aireadas y daban cierto prestigio al personaje. Pedro García Crespo, diputado provincial de Guardo, fue uno de los que inició esta campaña. Le siguió el diputado por Cervera, Señor Garay, y quien no perdió oportunidad de lucirse fue el diputado por Palencia, Señor Calderón. Intervinieron en este asunto los alcaldes de las localidades por las que atravesaría el ferrocarril. También tuvo su mérito en esta empresa el Ingeniero, señor Díaz Caneja. Hubo asambleas, comisiones gestoras y toda clase de organizaciones dignas del más entusiasta de los éxitos. La Sociedad de Amigos de El País y la Diputación se transformaron en los más eficaces luchadores.
Se abren nuevas minas
Hubo hasta una empresa francesa, capitaneada por el Conde de Armand, uno de los más grandes capitalistas de la vecina nación, propietario de importantes explotaciones mineras que compró en Villaverde de la Peña y en Respenda importantes minas de antracita y puso al frente de la empresa a Joaquín Almeida, hijo del Ingeniero Jefe del Distrito Minero de Palencia. El 25 de Noviembre de 1899 se firmó en París el contrato de venta. Uno de los principales vendedores fue Manuel Fernández Corral, de Santander. Los capitalistas franceses de esta nueva sociedad eran, el Conde de Rochefuocard, el Marqués de Brats, y monsieurRambraux. Es decir, todo estaba en inmejorables condiciones para que se llevara a la práctica el proyecto de la línea ferroviaria de Palencia a Guardo.
Los años clave
En el caso de la línea ferroviaria que tuvo que haberse levantado, que no ofrecía dificultad alguna y que por causas desconocidas no se llegó a construir, hay unos años que pueden considerarse claves. En 1899 fue el año de la ilusión, cuando todos estaban convencidos de que tenían razón, de que se aproximaba una era de bienestar para la provincia. 1900 fue el año de las reuniones y aportaciones económicas para realizar los estudios previos. Año 1912, cuando las autoridades provinciales pusieron toda la carne en el asador para conseguir que se contituyera la línea.
Año 1925, los palentinos, defraudados, culpaban de pasividad al Gobernador Civil, de que no había hecho las gestiones acerca de los Organismos Oficiales con el calor que el asunto requería. El Gobernador trató de tranquilizar a las gentes convocando una reunión con los representantes de los medios informativos, en la que aseguró que defendería con los medios a su alcance el proyecto de ferrocarril de Palencia a Guardo. Entonces fue cuando se aireó la continuación de esta línea hasta Gijón, haciéndola pasar por Riaño y Covadonga.Hoy día se sigue pensando que ha sido un gran error histórico y que el olvido de este ferrocarril ha supuesto una marginación irreversible de nuestra provincia y un arrinconamiento de nuestra zona carbonífera de antracita. Olvido extensivo a la región castellano-leonesa.

Cuaderno de José Pérez Llorente
Publicaciones del autor en nuestra revista "Pernía"
Revista Pernía. Núm. 32, 1988 Edita y Dirige: Froilán de Lözar