Festival de la Fiction '26: Parte 2 - La crisis

Publicado el 18 septiembre 2026 por Enprimerafila

Las primeras jornadas del Festival de la Fiction están envueltas en el pesimismo de una de las mayores crisis que vive el sector audiovisual francés, con una práctica paralización en los últimos meses, como se refleja en un artículo del periódico Le Figaro en el que productores de cine y televisión hablan de una intensidad sin precedentes, que está provocando la quiebra de productoras audiovisuales y una probable oleada de despidos durante este otoño entre los grandes grupos mediáticos europeos, principalmente de origen francés, como Mediawan, TF1, Vivendi-Canal+ o M6, lo que también puede afectar a productoras españolas, muchas de ellas controladas por estos grupos. Entre ellos, France Télévisions ya anunció que está obligada a reducir sus presupuestos en unos 150 millones de euros durante 2026 debido a la disminución de la financiación pública, lo que ya se ha reflejado en una inversión en creación de contenido que ha pasado de 440 millones de euros a 420 millones. La industria del cine francés también se ha rebelado contra un nuevo recorte de presupuesto para 2027 en France Télévisions tras unas declaraciones de la presidenta del grupo, Delphine Ernotte, en el periódico Le Monde, advirtiendo sobre "un recorte devastador de la financiación de la creación audiovisual y cinematográfica francesa", según un comunicado de nueve asociaciones profesionales de la industria que se ha emitido hoy mismo. Ante la previsión de un nuevo recorte de 47 millones de euros de financiación pública, estas asociaciones alertan sobre la posibilidad de que "las plataformas estadounidenses de televisión de pago se conviertan en uno de los principales financiadores del cine francés". Esto en la práctica es lo que ocurre en países como España, donde la mayor parte de la producción audiovisual está financiada por plataformas de streaming globales. La propia programación del Festival de la Fiction ha reducido el número de series y películas para televisión de más de 60 en ediciones anteriores a unas 45 en esta edición, lo que ya demuestra la reducción de las producciones realizadas cada año. En este panorama sombrío se desarrolla un festival que ofrece una panorámica de los estrenos que se van a producir en los próximos meses, todavía mucho más numerosos de los que se realizan en países como España y, por el momento, menos dependientes de las plataformas de streaming estadounidenses. 

© Studiocanal

Singapura

Francia 2026 | Canal+, 6x52' | Temporada completa | Proyección Especial | ★★★

Creada por Elsa Marpeau sobre su novela

Dirigida por Danielle Arbid, Lucie Borleteau


Adaptando su propia novela L'Expatriée (2013), la autora Elisa Marpeau (1975, Francia) traslada una historia sobre la comunidad de expatriados franceses en Singapur que ella conoce de primera mano, después de vivir intermitentemente en el país asiático durante diez años. Singapura (Canal+, 2026) puede recordar en algunos momentos a la miniserie Expatriadas (Prime, 2023), en cuanto a las relaciones que se establecen entre un grupo de extranjeros que vivían en Hong-Kong, marcadas por las traiciones y por una compleja convivencia con sus propias empleadas domésticas. Algunos de estos elementos también están presentes en esta producción francesa protagonizada por Justine Lacanal (Naïlia Harzoune), quien acaba de llegar a la ciudad de Singapur junto a su marido Simon (Léo Dussollier) y su hija Anaïs (Rose Pou Pellicer), en un intento por reinventarse en una ciudad en la que contrastan los grandes rascacielos con los manglares. Durante su estancia descubre las complejas relaciones que se establecen en los condominios habitados por expatriados franceses como Élisa Delestree (Ariane Labed), una mujer que mantiene cierto espíritu de libertad junto a su marido Bertrand (Cédric Kahn), pero también en otras familias más desestructuradas como la de Clémence Salinas (India Hair) y su esposo Olivier (Guillaume Clerice), enfrentados permanentemente a su hijo adolescente y rebelde Mathieu (Valentin Campagne). Los condominios en los que viven los extranjeros son espacios privilegiados, pero también aislados de la sociedad singapurense, con la que solo tienen contacto a través de sus empleadas domésticas, la mayor parte de ellas igualmente extranjeras, inmigrantes procedentes de Filipinas que asimismo establecen relaciones distanciadas con sus empleadores. Algunas como Ate-Mary (Yohana Yara) se mantienen en un plano secundario, pero con los oídos bien abiertos, mientras otras como Destiny (Dany Verissimo Petit), la empleada de la familia Delestree, tratan de buscar una solución económica a través de la extorsión. Singapura se centra en esta comunidad cerrada y aislada que resulta opresiva, marcada por los rumores y los secretos que se reproducen permanentemente entre mujeres que acaban experimentando una función de madres y esposas sin apenas actividades, el trabajo en manos de sus maridos que han sido trasladados a la ciudad por sus empresas, y las labores domésticas a cargo de las empleadas de origen filipino. El retrato de personajes femeninos como Justine, Élisa y Clémence compone una historia coral en la que se entrelazan las relaciones y se construyen los dramas personales. Como es habitual en este tipo de historias, el elemento que distorsiona estas vidas es la introducción del thriller a través de un asesinato que conmueve a toda la comunidad de extranjeros, al mismo tiempo que los convierte en sospechosos por la propia naturaleza aislada de los condominios. Justine, que conoce a la víctima, se involucra en la investigación impulsada por su trabajo como periodista, lo que convierte el crimen en una obsesión casi vital para ella, mientras que la introducción del detective Adam Wong (Soji Arai) establece una subtrama de investigación policial e interrogatorios que se convierte en el elemento transversal que afecta a todas las familias que componen la comunidad. Las comparaciones con The White Lotus (HBO Max, 2021-) o Big little lies (HBO Max, 2017-2026) no andan muy desencaminadas, aunque Singapura tiene una tonalidad mucho más dramática y se desarrolla con un ritmo mucho más reflexivo que a veces perjudica a la propia narrativa de la historia. Conforme la temporada de seis episodios se desarrolla, también conocemos algunos secretos de la víctima, Élisa Delestree, que tienen relación con acontecimientos del pasado e identidades falsas. Es interesante la mirada introspectiva al corazón de una comunidad cerrada, pero los aspectos de la investigación se acaban centrando demasiado en interrogatorios que ralentizan la narrativa. Cuando en el Episodio 5 (T1E5) Justine pregunta al inspector Adam si cree en fantasmas porque siente la presencia de Élisa, él responde: "No creo en ellos. Convivo con ellos. Mi esposa también está aquí. No quiere marcharse, porque sabe que no estoy preparado para despedirme". Aunque la historia se desarrolla en Singapur, las restricciones de la censura provocaron que solo algunas de las escenas de la serie estén rodadas en Singapur, con parte del rodaje realizado en Tailandia pero buena parte de él en los estudios Ciudad de la Luz y distintas localizaciones de Alicante, de la mano de la productora española Bambú Producciones. Bajo la dirección de Danielle Arbid (1970, Francia), que estrenó en el pasado Festival de Berlín su largometraje Only rebels win (2026), y de Lucie Borleteau, Singapura tiene a veces dificultades para encontrar el equilibrio entre el drama y el thriller, confiando demasiado en la distorsión que genera una investigación criminal dentro de una comunidad cerrada, pero sin aprovechar del todo las posibilidades de un grupo de personajes que resultan más fascinantes sobre el papel que en la pantalla.  

Sœurs

Francia, Bélgica 2026 | France tv, 4x52' | Temporada completa | Competición Drama | ★

Creada por Olivier Pouponneau

Dirigida por Julie Rohart

Estreno en Francia: 30 de septiembre

Aprovechando la presentación durante el Festival de la Fiction de esta miniserie de intriga, también se anunció el proyecto de un nuevo crossover entre las series Bright minds (Cosmo, 2019-) y Alexandra Ehle (France tv, 2018-), cuya primera reunión se puede ver en España en el largometraje Bright minds: Ojo por ojo (Atresplayer, 2024), que comenzará su rodaje este mismo mes, uniendo de nuevo a los personajes de Alexandra Ehle (Julie Depardieu) y Raphaëlle Coste (Lola Dewaere) y Astrid Nielsen (Sara Mortensen), en la resolución de un caso. Alejándose de los personajes de comedia que suele interpretar en procedimentales como Bright minds y Mademoiselle Holmes (Cosmo, 2014-2025), la actriz Lola Dewaere aborda en el thriller doméstico Sœurs (Hermanas) (France tv, 2026), que se estrena a finales de septiembre en Francia, un complicado doble papel como dos hermanas gemelas que solo se diferencian por sus opuestas personalidades. Ambas han decidido llevar vidas muy diferentes: Elisabeth Romero (Lola Dewaere) es una empresaria de éxito que vive entre lujos y fiestas, mientras que la vida de Elodie Pinel (Lola Dewaere) transcurre de forma más tranquila, en una casa en el campo junto a su marido Valentin (Nicolas Gob). Pero, cuando se reúnen para una cena, ambas llegan a la conclusión de que necesitan cierto respiro en sus respectivas vidas: Elisabeth, alejarse de la rapidez y los lujos para disfrutar de una noche tranquila, mientras para Elodie sería liberador experimentar una de esas noches locas que son habituales en la agenda de su hermana. Aprovechando que Elisabeth está invitada a una fiesta a la que no tiene ganas de ir, y que el marido de Elodie está de viaje, ambas deciden retomar un juego que realizaban cuando eran adolescentes: intercambiar sus identidades. De manera que Elisabeth puede pasar una noche doméstica haciéndose pasar por Elodie, mientras Elodie disfruta de la fiesta haciéndose pasar por Elisabeth. Sin embargo, durante el regreso de la celebración, un coche arremete contra la motocicleta en la que viaja Elodie, que muere en lo que parece algo más que un simple accidente. Debido a este intercambio de identidades, todos creen que la víctima mortal ha sido Elisabeth, pero ésta decide mantener su falsa identidad como Elodie para poder investigar ella misma quién ha intentado asesinarla. Lo que deviene en una intrincada trama que explora el mito del alma gemela y mantiene un juego de espejos en el que Elisabeth va descubriendo aspectos del entorno de su hermana que parecen bastante más oscuros de lo que su aparente vida tranquila parecía revelar.  

Al creador y guionista Olivier Pouponneau le suelen atraer este tipo de intrigas en torno a las identidades y los reflejos de otras vidas, como en la miniserie Mirage (France tv, 2018), y en el caso de Sœurs adopta una de esas tramas complejas que se van desenredando conforme se desarrolla la historia. Hay preguntas que sobrevuelan todo el tiempo y que se responden revelando secretos de los personajes: si el intercambio entre las dos hermanas fue fortuito o una de ellas había planeado que se produjera, si las razones para asesinar a Elisabeth/Elodie tienen relación con un secreto empresarial o con su vida privada, y si la relación de Elodie/Elisabeth con su entorno era tan pacífica como parecía desde el exterior. El problema es que el tono de thriller está permanentemente exagerado y se introducen elementos de telefilm de sobremesa que caracterizan a buena parte de la producción de France Télévisions, que mantiene ciertos estándares de producción que homogeneizan la mayoría de sus series. Hay más aspectos de drama familiar algo culebronesco que de una auténtica historia de suspense, y los vaivenes de una narrativa que a veces resulta demasiado conveniente para el guión no ayudan a que la trama destaque excesivamente. El formato de cuatro episodios que es relativamente habitual en Francia también es una muestra de las consecuencias de la crisis, porque reducir las series de seis a cuatro episodios permite que la escritura del guión necesite de un solo guionista, al mismo tiempo que abarata los costes de producción. Pero en el caso de Sœurs se siente que hubiera necesitado un mejor desarrollo de personajes para encontrar el tono adecuado y para que algunos acontecimientos no transmitan una sensación de apresuramiento, especialmente en el tramo final de la historia. La directora Julie Rohart, que dirigió recientemente la comedia negra Factice (Calle 13, 2025), solo consigue aportar cierta profesionalidad, pero sin que destaque especialmente su trabajo, más allá de conseguir cierto grado de suspense que se desarma conforme el guión introduce giros cada vez más absurdos e inverosímiles. 

Faussiers

Francia, Bélgica 2026 | Arte/HBO Max 4x45' | Temporada completa | Drama | ★

Creada por Clémence Madeleine-Perdrillat

Dirigida por Eva Husson

Una de las características de una crisis de producción audiovisual es la creación de sinergias que no son habituales, como la de una plataforma de prestigio como Arte France y una plataforma multinacional principalmente comercial como HBO Max. Pero esta colaboración ha dado lugar a una de las miniseries más fascinantes de las que hemos visto en esta edición del Festival de la Fiction. Creada por la reconocida guionista Clémence Madeleine-Perdrillat (1988, Francia), que ha trabajado en notables producciones como Las gotas de Dios (Apple tv, 2023-2026) y Split (Sundance TV, 2023), se trata de una historia que aborda el mundo del arte a través de una relación complicada entre dos hermanas, que necesita ser resuelta para colaborar juntas en la construcción de una mentira. Pero además Faussieres (Falsificadores) (Arte/HBO Max, 2026) cuenta con algunos atractivos de entrada: es la primera serie protagonizada por la reconocida actriz Elodie Bouchez, ganadora del premio César a la Mejor Promesa Femenina por Los juncos salvajes (André Téchiné, 1995) y del premio de Interpretación en el Festival de Cannes y el Premio César a la Mejor Actriz por La vida soñada de los ángeles (Erick Zonca, 1998), y está co-protagonizada por la joven promesa Soko, nominada al César por La bailarina (Stéphanie Di Giusto, 2017). Además, cuenta con una excelente banda sonora de Gabriel Yared (1949, Líbano), el reconocido compositor ganador del Oscar por El paciente inglés (Anthony Minghella, 1996), que suele elegir sus proyectos solo si éstos le permiten profundizar con suficiente tiempo en sus composiciones, y que elabora una de sus mejores bandas sonoras de los últimos años. Y también es la primera ocasión que colabora en una miniserie. La historia está protagonizada por Andrea Lasserre (Elodie Bouchez), la subdirectora de la Unión de Museos Nacionales (UMN), y principal responsable de una ambiciosa exposición sobre la época de Nefertiti que pretende ofrecer la muestra más completa de objetos relacionados con la esposa Real de Akenatón, con una pieza fundamental: la primera presentación en París del conocido busto de Nefertiti, cedido por el Museo Egipcio de Berlín. Sin embargo, cuando la pieza acaba de colocarse sobre el pedestal de cristal que lo sostiene, éste se rompe por el peso y el busto acaba destrozado en el suelo del museo, pocos días antes de la apertura de la exposición. El suceso provoca una decisión por parte de Andrea y del director del Museo, Jérémie Rostand (Louis-Do de Lencquesaing), que está decidido a que la exposición se inaugure, aunque tenga que hacerlo con una copia de la escultura. Andrea revela que su hermana es la falsificadora conocida como la Gorgona, que ha pasado varios años en prisión antes de retirarse en Italia. Pero es la única capaz de realizar una copia lo suficientemente fiel al original, mientras se lleva a cabo la restauración del busto para devolverlo a la exposición en cuanto esté terminado. Entre Andrea y Alba (Soko) se ha producido un distanciamiento debido a la actividad criminal de esta última, pero es su única opción para resolver el problema.  Mientras el periodista Loïc Cressent (Baptiste Sornin) comienza a sospechar que los responsables del museo ocultan alguna información, surge otro problema importante: el restaurador del museo Adel Mansour (Lionel Dray) llega a la conclusión de que el busto de Nefertiti cedido por el Museo Egipcio de Berlín no puede restaurarse preservando los materiales originales, lo que supondría una grave alteración de la obra. Así, el guión de Faussieres construye un drama de enredo en el que Andrea se ve involucrada cada vez más en la doble cara que representan las instituciones museísticas, en el mundo de las falsificaciones, e incluso en algunos aparentes accidentes que resultan demasiado coincidentes, mientras la presencia de su hermana Alba en su propia casa la obliga a afrontar algunos de los reproches del pasado y una relación que nunca ha sido fácil. Dirigida por Eva Husson tras su incursión en la televisión británica con miniseries como el thriller The stolen girl (Disney+, 2025), el suspense que se manifiesta a lo largo de esta propuesta mantiene el interés, mientras aborda temas relacionados con los entresijos del mundo del arte, incluido el debate sobre los procesos de restauración de piezas artísticas a sus países de origen o el mercado negro de obras de arte, representado en el marchante italiano Giuseppe Di Stefano (Fabrizio Rongione), que presiona a Alba con métodos mafiosos para conseguir el busto original de Nefertiti. Pero también sobre las relaciones personales para conformar un drama familiar, al mismo tiempo que una absorbente trama de intriga sobre quién dice la verdad y quién está mintiendo. En el trabajo de dirección predominan las dualidades: las dos hermanas, el original y la copia (que a veces se miran frente a frente), los reflejos en los espejos y en los cristales de la exposición... incluso en los teclados que utiliza Gabriel Yared para incorporar sonoridades de jazz a su banda sonora, o en la confrontación entre la voz masculina de Ed Harcourt y la voz femenina de la cantante franco-libanesa Sohane en los créditos finales de cada episodio. Las capas de falsedades que se revelan conforme se desarrolla la historia acaban elaborando una interesante reflexión sobre la construcción de una mentira que necesita de otras mentiras para poder mantenerse, hasta que en el Episodio 3 (T1E3) se revela el escándalo y los protagonistas deben tratar de sobrevivir, aunque sea provocando víctimas colaterales. Faussieres acaba siendo una miniserie fascinante y entretenida, con personajes bien definidos y una narrativa clásica que no necesita de algunos de los resortes habituales del thriller para mantener la atención. 

Au sein des autres

Francia, Bélgica 2026 | France tv/RTBF 90' | Competición Unidades Drama | ★

Escrita por Valérie Magis, Johanne Rigoulot

Dirigida por Vania Leturcq

Si en nuestra primera crónica comentamos que France tv parece tener una temática común en la introducción de los Servicios Sociales dentro de las series y telefilms que ha presentado en esta edición del Festival de la Fiction, otro de los temas comunes de algunas de sus producciones es la enfermedad. En Au sein des autres (Entre los demás) (Vania Leturcq, 2026), introduce una relación personal que se establece entre dos personajes de ámbitos sociales diferentes: el joven Fabrice (Yoann Zimmer), un treintañero que realiza trabajos de restauración en apartamentos, y Nour (Sofia Essaïdi), que trabaja como abogada, con una carrera estable y una familia que le proporciona una vida organizada. Pero ambos comparten un diagnóstico de cáncer de mama, una enfermedad que afecta mayoritariamente a mujeres, pero que también se diagnostica en el 1% de los casos en enfermos masculinos. Con todas las connotaciones sociales que esto puede conllevar, respecto a la masculinidad de los hombres que padecen cáncer de mama, Fabrice se enfrenta a formar parte de una minoría en un entorno hospitalario y una sala de quimioterapia en la que el resto de enfermas son mujeres. Fabrice y Nour tienen un encuentro casual en el hospital y acaban compartiendo las sesiones de quimioterapia, pero también comparten sus esperanzas y sus miedos, confrontando las diferencias que provoca esta enfermedad en la percepción de la sociedad: Fabrice se enfrenta a los prejuicios sociales que pueden surgir en torno a su masculinidad, especialmente en relación con su novia, mientras que para una mujer como Nour la pérdida del cabello que provoca el tratamiento es una circunstancia mucho más difícil de sobrellevar que para un hombre, y por eso requiere de una peluca para ocultarla. El guión de Valérie Magis y Johanne Rigoulot, basado en una idea de la primera, propone una historia contada con sensibilidad que plantea esta interesante dualidad entre dos personas que se enfrentan a una misma enfermedad desde posiciones de género, pero también desde posicionamientos personales distintos. Nour acepta el diagnóstico con entereza, sin abandonar su trabajo, mientras que para Fabrice es una noticia que desestabiliza completamente su vida. Alejándose de un tratamiento melodramático que podría adquirir este tema, la historia ofrece una mirada conmovedora sin perder la perspectiva humana, estableciendo la diferencia entre los dos personajes principales a través de un arco narrativo que les sitúa en posiciones equilibradas: mientras Fabrice termina encontrando cierta fortaleza en las sesiones de quimioterapia rodeado de estas mujeres que asumen la enfermedad con mayor serenidad, la aparente seguridad que demuestra Nour al principio, se va resquebrajando conforme se da cuenta de lo que desaparecerá si acaba perdiendo la batalla contra el cáncer.

Uno de los aspectos mejor tratados en esta historia son los entornos de los protagonistas, demostrando que a pesar de los apoyos y la solidaridad, la enfermedad acaba siendo un trayecto principalmente solitario, pero que necesita de algunos momentos del reencuentro y el abrazo de las personas que conforman ese entorno. Aunque Fabrice consiga afrontar la revelación del cáncer a su familia y su amigo Xavier (Marc Zingo), le resulta difícil mantener una vida normal tal como era antes; mientras Nour tiene todo el apoyo de su marido Greg (Jean Le Peltier), pero sin asumir la necesidad de compartir con su hija adolescente las consecuencias de su enfermedad. Au sein des autres, gracias a un delicado trabajo de dirección de Vania Leturcq que nunca trata de forzar las emociones, tampoco evita los momentos dolorosos, incluso de una manera directa, como la muerte de una de las pacientes de la sesión de quimioterapia que convierte a las demás en supervivientes. Pero incluso en estos momentos es mucho más sutil que lo que se podría esperar de un telefilm, e introduce elementos de humor y de complicidad entre los personajes que suavizan el efecto dramático de las escenas más duras. En este sentido, es una película conmovedora, que consigue transitar entre distintas emociones gracias a un planteamiento que es menos melodramático de lo que se podría esperar, y se apoya en dos buenas interpretaciones de Sofia Essaïdi, una actriz solvente a la que el año pasado vimos en la miniserie Intraçables (RTS/TF1, 2025), que se estrena este mes en Francia, y este año en el drama histórico Verano del 36 (Netflix, 2026), y del joven actor Yoann Zimmer, que consigue dotar a su personaje de una profundidad que lo hace más vulnerable. Au sein des autres no solo es una película que aborda una aproximación inusual al cáncer, sino que consigue ofrecer una mirada que habla desde la esperanza y desde la fortaleza de quienes se enfrentan a un momento crucial en sus vidas. 

Uniformes

Suiza 2026 | RTS 6x45' | Temporada completa | Competición Francófona +20' | ★

Escrita por Chloé Devicq, Romain Graf

Dirigida por Romain Graf

Si se podría decir que cada nacionalidad cuenta con su particular drama hospitalario, también hay una cierta tendencia en los últimos años a que en cada país se produzca algún drama policial que se acerca a la realidad cotidiana de patrullas de policía desde una perspectiva más o menos naturalista. Algunas un poco menos, como Blue lights (Movistar Plus, 2023-), con su última tendencia a construir relaciones amorosas entre casi todos los componentes de una comisaría de Belfast, y otras más realistas como la producción sueca La delgada línea azul (Filmin, 2021-2024), una visión más cruda de las consecuencias psicológicas del trabajo policial. Si este verano se estrenó el excelente thriller danés El uniforme (Filmin, 2026), el drama policíaco suizo Uniformes (RTS, 2026) parte de una premisa similar: un disparo mortal por parte de un agente de la policía que será investigado por asuntos internos, y que afectará a los personajes a lo largo de toda la temporada. Pero esta propuesta camina por terrenos algo más convencionales para adentrarse en las relaciones personales dentro de un grupo de patrulleros que están dedicados a la lucha contra el narcotráfico a pequeña escala. Tanto es así, que cada episodio de Uniformes está enfocado en uno de los personajes principales y tiene como título su propio nombre. Así, el primer episodio Axelle (T1E1) está centrado en Axelle Calame (Luàna Bajrami), una agente novata que realiza su primera patrulla en el departamento junto al más veterano Karim Boussalia (Younès Boucif), acudiendo a una llamada que parece indicar un caso evidente de violencia doméstica. Aunque la aparente normalidad que presenta la familia, denunciada por los vecinos, no termina de tranquilizar a la joven policía, que sospecha que hay algo que no encaja, la patrulla abandona la casa. Unos días después se recibe una nueva denuncia para acudir al mismo lugar, donde encuentran a la esposa asesinada, pero los primeros en acudir son sus compañeros Lewis Anderson (Kacey Mottet Klein) y Maddie Lodjima (Léonie Simaga), quienes mantienen una relación amorosa secreta, produciéndose un tiroteo que tendrá consecuencias graves para ambos. Ambientada en la ciudad de Ginebra, y producida por el canal público francófono RTS, esta nueva serie policíaca trata de ofrecer una mirada realista a la vida diaria de los componentes de la patrulla, y a través de los episodios enfocados en cada uno de los personajes también se adentra en los problemas personales con los que tienen que lidiar. Por ejemplo, en Karim (T1E2) vemos cómo el joven agente de origen musulmán debe enfrentarse al propio racismo de otros agentes de policía cuando le detienen vestido de paisano, sin saber que él también es un compañero, mientras intenta impedir que su hermano adolescente se introduzca en ambientes poco recomendables. Al mismo tiempo, Axelle también se enfrenta al desafío de estar a la altura de su padre, el comisario Patrick Calame (Frédéric Pierrot), que es el superior de la jefa de la patrulla, Charlie Colombara (Anna Pieri Zuercher). Los otros protagonistas son Nico Chalendard (Thibaut Evrard), un agente experimentado pero marcado por el dolor de la pérdida de un hijo, y Jérôme Sánchez, al que todos llaman Sancho (Jeremy Lewin), cuyo trato amable ayuda a mantener el equilibrio del equipo, pero que es el único al que no se le dedica un episodio central. Uniformes ha sido creada por Chloé Devicq, que ha trabajado como guionista en la serie Ethernel (RTBF, 2026), y Romain Graf, que ejerce también como director y que fue también creador y realizador de la serie de espías Helvetica (RTS, 2019). Este último se integró durante seis meses dentro de una patrulla real de policía de Ginebra para capturar la actividad cotidiana de sus agentes y trasladarla a la pantalla, pero Uniformes tiene algún problema en la credibilidad de una comisaría en la que hay demasiados lugares comunes a otras series policíacas y una cierta tendencia a dramatizar demasiado el entorno de los personajes. Hermanos sobreprotectores, padres angustiados por el dolor, relaciones sentimentales complicadas... conforman una lista de clichés alrededor de los cuales se construyen las vidas personales de los protagonistas. Incluso la imagen que se ofrece de Asuntos Internos a través de la investigadora Amira Ghebali (Zineb Triki) se plantea con el tópico de una agente que parece una antagonista desde los primeros episodios, empeñada en descubrir las vulnerabilidades de los agentes durante los interrogatorios. De manera que la serie no termina de ser esa mirada realista que parece pretender, aunque como drama policial en el que muchos elementos hay que recibirlos como exageraciones de la realidad, funciona adecuadamente. En algunos momentos los policías reprenden a los ciudadanos de formas que resultan poco verosímiles, como en Nico (T1E3), cuando el veterano agente grita a una conductora que está protestando por una multa de tráfico: "La multaré en cualquier caso porque los accidentes de tráfico no son un espectáculo agradable. Me importa una mierda que me diga que suele ser cuidadosa", claramente afectado por el recuerdo de la muerte de su hijo. Hay una intención, en todo caso, de ir algo más allá de la realidad en algunas situaciones, algo que plantea el director como una necesidad para construir una ficción partiendo de esa ejemplaridad que se le exige a los agentes de policía que precisamente se enfrentan a situaciones que reflejan el colapso de una sociedad en la que constantemente se producen rupturas de la normalidad. Pero al traspasar ese límite también se elimina algo de la credibilidad que se le pretende dar a la serie. En todo caso, la intención del autor es ofrecer la imagen más humanista posible de los agentes de policía, en un momento en el que las opiniones sobre su trabajo están más polarizadas, en buena parte a causa de la propia responsabilidad policial. Un informe publicado el pasado mes de febrero sobre la policía de la ciudad suiza de Lausana indicaba que era necesaria una profunda reforma administrativa, tras salir a la luz denuncias de mensajes discriminatorios y racistas. Una de las razones por las que Romain Graf decidió ambientar la serie en Ginebra y no en Lausana, para evitar tener que abordar este tipo de problemáticas más complejas y controvertidas. _____________________________________Películas mencionadas (disponibles en la fecha de publicación):
La bailarina se puede ver en Prime.El paciente inglés se puede ver en Netflix.