La tercera jornada, y final, de la edición 2022 del
Tomavistas será recordada como una jornada donde
Camellos y
Kokoshca fueron parte de la épica. A primera hora, encontrábamos en el acceso a
IFEMA una serie de asistentes que llegaban para poder ver a los primeros grupos, pero con
la lluvia como protagonista puntual. Un cierre que será recordado por la buena música.
Al respecto, haremos una crónica distinta, en concreto la haremos de forma cronológica, si bien en la
primera jornada, decidimos hablar por escenarios, al igual que en
la segunda, en este caso, hablaremos en el orden cronológico, en concreto, empezaremos con el
tercer escenario, el que estaba a la entrada, donde
La Trinidad (incorporación de última hora) hacían las delicias cantando varios de sus hits, canciones como
La Clase Media o
La Joya estaban entre las propuestas esperadas. que ellos mostraron con mucha fuera, mostrando su vertiente más punk por momentos, meritorio show debido al calor y a la entrega, llegábamos al escenario uno con
The Marías, un show, que pese al calor, se hizo fresco, un directo sincero con canciones propias como la sensual e interesante
Calling U Back, una canción donde la parte instrumental tenía mucho peso, junto a la propuesta de
María estaba más que a la altura (destacaba más adelante el momento en el que su padre -Madrileño- salía al escenario), pero dentro del show, la sensualidad, el tiempo medido y las experiencias se iban dejando sentir, en concreto dejando fluir en todo momento como pasó en
Un Millón que pasó a ser una de sus propuestas en castellano, quizá de las más coreadas. Del resto del show, la revisión de
Baby One More Time o algunos destellos en castellano fueron de lo más interesante.
Seguía el festival, por un lado
Camellos y por otro
Kokoshca y encima, un nubarrón que se iría acercando. En los dos escenarios, tanto
Camellos con un directo que estaba en la línea de sus últimos shows (en lo referido al repertorio), contando con ese directo potente, con pequeños pogos por parte de los asistentes, quienes no dejaron de cantar, al igual que pasaba en
Kokoshca, quienes concentraron a mucha gente viéndoles, pero pasados unos 30 minutos, llegó la tormenta, las nubes negras decidieron descargar encima de
IFEMA, haciendo que los grupos terminaran sus directos de forma abrupta, pese a que la gente pedía más y querían seguir disfrutando.
La realidad es que se paró todo, en concreto la situación hizo que el festival viviese un parón algo largo, que afectó a
Kings of Convenience, quienes, mientras todo se iba restaurando (quitando agua de los escenarios, restableciendo y asegurando las líneas de luz, comprobando el sonido...) bajaron para tocar varias veces un set reducido, en concreto unos 15 minutos en varias tandas de grupos de personas, un gran gesto por su parte, pese a que no volvieron a subirse al escenario dado que había horarios que cumplir (como anunciaban desde el
Festival en redes sociales).
Con todo restablecido,
Shame y
La Plata eran las dos bandas que estaban en el escenario, en concreto, en el escenario principal,
Shame dieron un gran recital, en su llegada a
Madrid mostraron que querían ir a por todas (donde su cantante terminó entre el respetable). Del directo, la fuerza se notó, incluso como un tema nuevo aparecía junto a propuestas como
Concrete o
Tasteless y por otro lado,
La Plata hicieron lo propio, congregando a mucha gente y dejando que la temperatura volviera, no era para menos, dado que tenían muchas ganas de subirse al escenario y dar a los asistentes un buen show.
Jarv Is... salía a por todas, empezaba con
She is a lady recordando a
Pulp, desde ese momento, todo eran gestos, movimientos, una banda que estaba entregada para hacer bailar a la gente, para que no se pararan de mover y para que el ritmo que imprimirán a lo largo de temas como
Proceed to the route o
Big Julie no fuese a menos; quizá la nota de color fue verle leer una nota, chapurreando un perfecto castellano y entregarse a su público a lo largo de un directo fresco, sincero con el que nos demostró que está en plena forma. Quizás el repertorio se hizo corto, pero el juego de luces y su forma de moverse por el escenario hicieron el resto.
Nosotros cerramos con
Confidence Man y con
Le Boom como directos enfrentados, dos opciones, la primera fresca y bailable, llena de juegos de luces, movimiento, un pequeño cambio de vestuario, empezar con
Toy Boy y ese juego con los trajes era algo que gustó mucho a los fans, quizá el directo siguió creciendo con
Out the window y ese cambio de vestuario, lo que si que es cierto es que no dejaron de moverse, de dar la réplica y de hacer que la gente saltase sin parar.
Le Boom hicieron lo propio, incluso mostrando uno de los mejores cierres de escenario de los que recordamos. Para nosotros el cierre perfecto, pese a no terminar de ver todo el festival, sabemos que el esfuerzo del festival y todo el trabajo ha dejado buenas sensaciones.