Financiamiento a largo plazo ¿vale la pena?

Por Finproyectos @FinProyectos

El financiamiento a largo plazo es una de las alternativas a las cuales las personas y empresas pueden acceder dentro del mercado financiero. Este se torna en una opción atractiva a razón de que, a simple vista, puede representar una carga menor dentro de la estructura de gastos, pero ¿Realmente vale la pena hacerlo?

La respuesta esta pregunta es lo que queremos abordar en esta entrega. Con el fin de identificar si tomar este tipo de acciones de endeudamiento tiene repercusiones positivas en la gestión financiera personal y empresarial o no.

Antes de entrar en materia es prudente definir cómo se distribuyen los plazos de los diferentes financiamientos en el mercado.

Los plazos, dentro del mundo de las finanzas, como en otros ambientes, se clasifican en tres: Cortos, medios y largos. Cada uno de estos está enfocado a un tiempo mínimo específico y, en cierta medida, al tipo de endeudamiento que se toma.

En otras palabras no todas las acciones de desembolso de dinero aplican para todos los períodos. Esta prerrogativa se suscribe a la realidad de la acción que se está tomando. Por ejemplo, si una persona decide comprar una vivienda, es poco probable que la financie a corto plazo, usualmente este tipo de préstamo se canaliza a períodos largos de tiempo.

La forma usual en que los plazos se distribuyen es en períodos de: doce meses o menos (corto), uno a cuatro años (mediano) y cinco años en adelante (largo). En ese sentido, y tomando como referencia estos tiempos, pudiéramos clasificar los diferentes tipos de financiamientos (para darle sentido a nuestro planteamiento) en:

  • Consumo (Corto): Tarjetas de crédito, financiamientos en tiendas por departamentos o especializadas, etc.
  • Personales y productivos o empresariales (Mediano): Vehículos, remodelaciones, adquisición de mercancías etc.
  • Hipotecarios (Largo): Viviendas, adquisición de maquinarias pesadas, locales comerciales o industriales etc.

De manera que la tendencia es a que en la medida en que el financiamiento esté más próximo al consumo inmediato su plazo es más corto.

Al utilizar nuestra distribución para explicar los diferentes plazos que con frecuencia se usan en la banca, podemos concluir que el financiamiento a largo plazo se supedita a la adquisición de bienes inmuebles o equipos especializados. En otras palabras, son pocas las cosas que las personas adquieren a través del endeudamiento que tomen un tiempo mayor a cinco años.

Sin embargo, existen casos en donde algunos comercios, para llamar la atención y captar clientes, utilizan el financiamiento a largo plazo para cosas que bien pudieran ser solventadas en el corto plazo. Sobre la base de "vender" facilidades a los consumidores.

Esto trae como consecuencia que las personas cedan a este tipo de ofertas sin tomar en cuenta que la "facilidad de pago" representa un mayor costo del bien que está adquiriendo. Esto por una razón básica, el tiempo. En la medida en que el tiempo es mayor se replica más veces la tasa de interés y por lo tanto esto degenera en que se paga un monto más alto al final de la jornada, aunque la cuota mensual disminuya.

Para entender esto de una manera más sencilla lo vamos a ejemplificar en tres escenarios distintos. El primero con la misma tasa en cada escenario, segundo aumentando 1% en cada uno, y tercero disminuyendo el 1%:

En cada uno de los escenarios el financiamiento a largo plazo representa un monto mayor al modelo base del corto plazo. Tomando en consideración que el incremento en el tiempo del largo plazo triplica y casi quintuplica al costo en intereses de la deuda.

Ante esta realidad la pregunta que surge es ¿Cómo y cuándo hacerlo? Y la respuesta es tratar de enmarcar el financiamiento a largo plazo dentro de parámetros que vayan acorde este tipo de endeudamiento, es decir acceder a él en función del tipo de bien que se va a adquirir y no necesariamente de la facilidad de pago de la cuota mensual.

De manera que del endeudamiento a largo plazo se pueda extraer un beneficio mayor a este tipo de instrumentos y que ello pueda significar un valor agregado a la gestión financiera. Por lo que si está interesado(a) en un financiamiento de este tipo sea cauto(a) y tome en consideración estos elementos para tomar una decisión más asertiva.

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