Flores y Plantas

Publicado el 26 julio 2015 por Siguelashuellas

Flores y Plantas de Extremadura

Están en las cunetas, en los caminos, las dehesas,  bosques de extremadura y gran parte de la peninsula. Vamos a intentar acercarnos mas allá de su mera contemplación.

Adelfa

Nombre científico: Nerium oleander, de la familia de las apocinaceae

Etimología: la palabra latina Nerium deriva del vocablo griego Neros, húmedo, aludiendo a su apetencia por lugares donde abunda el agua.
El epíteto específico “oleander”, parece ser la contracción latina de “olea”, olivo (por la forma de sus hojas).

La adelfa (Nerium oleander), también conocida (entre otros nombres) como laurel de flor, rosa laurel, baladre o trinitaria… es la única especie aceptada perteneciente al género Nerium, de la familia Apocynaceae.

Adelfa deriva del griego Daphne, la variante española Dafne que significa Laurel,

La adelfa (Nerium Oleander) es una planta de la familia de las Apocináceas que puede llegar a alcanzar los 6 m. De altura. Sus tallos son erectos, provistos de látex. Hojas lanceoladas, parecidas a las del laurel , opuestas, duras al tacto, con peciolo corto. Produce flores de hasta 4 cm. Sus frutos recuerdan a los de las judías, pero son mucho más grandes y de color marrón oscuro. Dentro de estas vainas aparecen las semillas provistas de penachos plumosos.

A lo largo de todo el verano puede producir flores muy vistosas, que, con climas muy benignos pueden continuar hasta bien entrado el otoño. Las flores son muy grandes, en forma de embudo, con colores que pueden variar desde el rojo o rosa hasta el violeta, el salmón o el blanco. Suelen tener normalmente una sola fila de hasta ocho pétalos, pero tenemos otras especies que presentan dos filas. Normalmente florece en primavera y continúa la floración hasta la llegada del otoño.

El fruto es de 8-16cm de color pardo rojizo, con las semillas provistas de un penacho de pelos.

Originariamente se encontraba en una amplia zona que cubría las riberas de la cuenca del mar Mediterráneo hasta China. Hoy en día ha sido introducida en muchas zonas de clima templado árido. Es frecuente en Argentina, en jardines y como valla mediana de separación en autopistas, como en California, España o Australia.

Las flores de la adelfa son fuente de alimentación para polillas como la “Esfinge de la Adelfa” (Daphnis nerii). Sus orugas se alimentan de sus hojas sin ser afectadas por las potentes sustancias tóxicas. También se ve atacada por el pulgón Aphis nerii.

Principios activos:

Posee heterósidos cardiotónicos (0,05 a 0,01 %): oleandrina, oleandrigenina, deacetiloleandrina, etc., cuyas geninas son entre otras la digitoxigenina y la gitoxigenina, flavonoides: rutósido, nicotiflorina, ácido ursólico, heterósidos cianogenéticos. Sustancias resinosas y glucósidos cardíacos como el neriosido.

Oleandrina, una de las sustancias tóxicas presentes en la adelfa.

El compuesto más característico de la adelfa es la oleandrina, un glucósido con estructura esteroide, muy similar química y farmacológicamente a la Ouabaina y Digoxina, dos cardiotónicos ampliamente utilizados en la insuficiencia cardiaca.

Toxicología y usos medicinales:

Es una planta muy venenosa y totalmente desaconsejada para uso particular con acciones muy fuertes sobre el corazón en dosis pequeñas, por esta razón su uso debe estar sujeto a control médico. En España la venta al público de sus preparados, queda prohibida por razón de su toxicidad y su uso y comercialización se restringe a la elaboración de especialidades farmacéuticas, fórmulas magistrales, preparados oficinales, cepas homeopáticas y a la investigación.

Las hojas son ricas en sustancias digitálicas de mayor actividad que en la “dedalera” (Digitalis purpurea) como la oleandrina muy activa, tanto que incluso las mieles procedentes de la libación de las abejas en sus flores, hacen las mieles tóxicas. La intoxicación por adelfa es parecida a la intoxicación digitálica, entre 4-12 horas después de la ingesta se producen alteraciones gastrointestinales acompañadas de náuseas y vómitos, con deposiciones diarreicas sanguinolentas, vértigo, ataxia, midriasis, excitación nerviosa seguida de depresión, disnea, convulsiones tetaniformes y arritmia en aumento, aparece taquicardia, fibrilación auricular y bloqueo con parada cardíaca.

Conviene en caso de que aparezcan los primeros vómitos administrar fármacos analépticos, compuestos que tienen la virtud de controlar el ritmo cardíaco hasta que se normalice por completo.

En zonas rurales se preparaba una loción para uso externo como parasiticida contra la sarna utilizando las hojas frescas de adelfa mezcladas con miel y aplicada como ungüento.

Las especies animales generalmente afectadas por su ingestión son los caballos, las vacas, ovejas y cabras. La sintomatología que se les produce es de debilidad, sudor, irritación bucal y estomacal, vómitos (no en caballos), diarreas, gastroenteritis con hemorragias, temblor, extremidades frías, coma y a continuación la muerte puede ser repentina.

Otros usos:

Gracias a su espectacular floración es una especie muy cultivada en jardines y medianeras de carretera. Actualmente existen numerosas variedades de jardinería, caracterizadas por tener flores con un número variable de pétalos y diferentes coloraciones que incluyen el rojo, fucsia, carmín, rosa, blanco y, más recientemente, el salmón y el amarillo pálido. También existe una forma con hojas variegadas verde-amarillas y una subespecie enana.

Como curiosidad en Japón, fue la primera planta en florecer después de la explosión de la 1.ª bomba atómica sobre Hiroshima el 6 de agosto de 1945.

La adelfa ‘Nerium oleander’, una de las plantas más venenosas del planeta, sigue a la venta en España. De nada sirve que desde el 2004 esté prohibida la venta por su elevada toxicidad (según el BOE ORDEN SCO/190/2004, de 28 de enero, por la que se establece la lista de plantas cuya venta al público queda prohibida o restringida por razón de su toxicidad).

Sea a través de viveros o a través de internet, cualquiera puede sucumbir a un atractivo precio y recurrir a esta vistosa y resistente planta para decorar un jardín o un balcón. Si lo hace corre peligro. Especialmente si hay niños en casa o experimenta y emplea sus hojas como si fueran las de laurel. Los perros también corren el riesgo de morir por la ingestión de hojas de adelfa.

Pese a que por 50 céntimos es posible comprar una planta que podrá convertirse en un arbusto a prueba de sequías, el contacto pegajoso del envés de sus hojas parece anunciar la silenciosa amenaza de una de las cinco plantas más venenosas de nuestro entorno, según algunos expertos.

Estamos tan acostumbrados a verlas en las medianas de nuestras autopistas y autovías, en jardines particulares e incluso parques, que parece raro que puedan ser algo más que simples plantas ornamentales. Pero el Nerium Oleander, más comunmente conocido como Adelfa, guarda algunas sorpresas.

Se suele usar mucho como adorno en las medianas de las carreteras, no solo en España, también en todos los países mediterráneos y especialmente en California. El motivo es su gran vistosidad, su mínima demanda de agua y su gran resistencia al sol y las heladas.

Se suelen ver en jardines privados pero también en parque públicos, algo que solo se puede comprender por el desconocimiento o por supuesta negligencia de quienes las colocan en lugares públicos al alcance de niños y mascotas.

Y es que la Adelfa es altamente venenosa. De hecho ocupa el puesto número 9 en la lista de las plantas más tóxicas del mundo de la revista Popular Mechanics.

Cuenta la leyenda, que durante las guerras napoleónicas las tropas francesas se envenenaron al comer carne ensartada en ramas de adelfa. Sea cierto o no, de haberse producido, los efectos hubieran boicoteado el festín. La ingestión de las hojas de Adelfa supone irremisiblemente, entre 4-12 horas después de la ingesta, alteraciones gastrointestinales acompañadas de náuseas y vómitos, con deposiciones diarreicas sanguinolentas, vértigo, alteraciones nerviosas, taquicardia y arritmias. En el caso de una salud precaria, la parada cardiaca es posible. Pese a ese riesgo, sigue a la venta.

También existe mucha superstición y leyendas urbanas al respecto, como por ejemplo que la miel elaborada por las abejas de esta planta es altamente tóxica. Como siempre, hasta que alguien lo demuestre, esto puede ser cierto o no.

En la Edad Media la adelfa era un ingrediente para componer los llamados “ramilletes mágicos”, que mataban a ciertas personas: se dejaba uno de esos ramilletes en la habitación y el individuo perecía envenenado al respirar sun emanaciones.

En cualquier caso, no se les ocurra nunca llevarse una ramita de adelfa a los labios.

El material que aquí se trabaja tiene carácter informativo. En caso de duda, consúltese con un facultativo. No realice automedicación.