La competencia por controlar el mercado automovilístico impulsó nuevos modelos que fueran cónsono con las exigencias de la nueva generación de jóvenes de la época del Rock & Roll, el Twist, el Boogaloo, con sus leyendas musicales que promovían los nuevos automóviles en los largometrajes vistos en Salas de cines y autocine.
Eh aquí el hermoso Ford, modelo Thunderbird de 1960, cómodo, de 8 cilindros, transmisión automática, preferido por la innovación del vidrio panorámico y excelente desplazamiento en autopistas y avenidas.