frases de "Los Miserables"

Publicado el 28 febrero 2013 por Libretachatarra

No hay Dios arriba. Y abajo sólo hay infierno.
Pasarás hambre otra vez. A menos que aprendas el significado de la ley.
-Mi nombre es Jean Valjean.
-Y yo soy Javert.
No me olvides, 24601.
Descanse del dolor y descanse de la injusticia.
Ve en esto algún plan mayor. Debes usar esta valiosa plata para convertirte en un hombre honrado.
Los gritos en la oscuridad que nadie oye.
Mi vida era una guerra que nunca se podría ganar. Me dieron un número y asesinaron a Valjean...
¿Por qué he dejado a ese hombre que tocara mi alma y me enseñara a amar?
Una palabra suya y estaría de nuevo debajo del látigo, encima de la parrilla. En lugar de eso, me ofreció mi libertad. Sentí mi vergüenza dentro de mí como un cuchillo. Me dijo que yo tenía un alma. ¿Cómo lo sabe él?

Al final del día eres un día más viejo. Y es todo lo que puedes decir por la vida del pobre. Es una batalla, es una guerra y no hay nada que nadie esté dando. Otro día más esperando de pie. ¿Para qué sirve? Un día menos para vivir. Al final del día tienes un día más de frío. Y la camisa en tu espalda no te resguarda del frío. Y los justos pasan deprisa. No oyen a los pequeños llorando. Y el invierno está llegando rápido, listo para matar. Un día más cerca de la muerte.
Al final del día no obtienes nada de nada.
Me llamo Javert. Estoy a sus órdenes. Con nuestro honor y la justicia en nuestras manos, nadie está fuera de nuestro alcance. Que todo el mundo esté atento.
Ven, querida. Te pagaré bien por tu juventud.
Dinero fácil acostándote en una cama. Sólo así no ven el odio que está en tu cabeza. ¿No saben que están haciendo el amor con una que ya está muerta?
Hubo un tiempo en que el amor era ciego. Y el mundo era una canción. Y la canción estaba llena de emoción. Hubo un tiempo. Luego todo fue mal. Soñé un sueño tiempo atrás, cuando la esperanza era alta y la vida valía la pena vivir. Soñé que el amor nunca moriría. Soñé que Dios sería misericordioso. Yo era entonces joven y no tenía miedo. Y los sueños se hacían y se usaban y se gastaban. No había rescates que pagar. Ninguna canción sin cantar, ningún vino sin probar.
Tuve un sueño en el que mi vida sería tan diferente de este infierno que estoy viviendo. Tan diferente ahora de lo que parecía. Ahora la vida ha matado el sueño que soñé.

Pero no podía huir para siempre. No. Ni siquiera Jean Valjean.
¿Quién soy? Soy Jean Valjean.
Los hombres como tú nunca cambian.
-Todo lo que hice fue robar algo de pan.
-Mi deber es cumplir con la ley.
-Tú no sabes nada de este mundo.
Tú no sabes nada de Javert. Yo nací dentro de una cárcel. Yo nací con escorias como tú. Yo también provengo del desagüe.
Cóbrales por los piojos; extra por los ratones.
Antes soñaba que encontraría un príncipe. Pero… ¡Dios todopoderoso! ¿Has visto lo que ha ocurrido desde entonces?
Sus sentimientos hacen su crédito, señor.

De repente, el mundo parece un lugar diferente. De alguna manera, lleno de gracia y de luz. ¿Cómo iba yo a saber que tanta esperanza se guardaba dentro de mí?
Hay sombras por todas partes. Y recuerdos que no puedo compartir.
Hubo una vez que matamos al Rey. Intentamos cambiar el mundo demasiado rápido. Ahora tenemos otro Rey. Él no es mejor que el anterior. Ésta es la tierra que luchó por la libertad. Ahora cuando luchamos, luchamos por el pan. Esto es lo que tiene la igualdad. Todos son iguales cuando están muertos. Ocupa tu lugar. Aprovecha la oportunidad. ¡Vive la France! ¡Vive la France!
¿Cuándo va a acabar esto? ¿Cuándo vamos a vivir? Algo tiene que suceder ya o algo va a pasar. Llegará, llegará... ¿Dónde están los líderes de la región? ¿Dónde está el Rey que dirige este espectáculo?
Es la hora de que todos nosotros decidamos quiénes somos. ¿Luchamos ahora por el derecho a una noche en la ópera? ¿Habéis preguntado por vosotros mismos, cuál es el precio que debéis pagar? ¿Es un simple juego para que jueguen jovencitos ricos? Los colores del mundo están cambiando día tras día. Rojo, la sangre de hombres furiosos. Negro, la oscuridad de épocas pasadas. Rojo, un mundo a punto de emerger. Negro, la noche que acaba al fin.
En mi vida hay tantas preguntas y respuestas que de algún modo parecen estar mal.
Ésas son palabras que él nunca dirá. No a mí.
Lo amo. Pero cada día estoy aprendiendo que durante toda mi vida sólo he estado fingiendo. Sin mí, su mundo seguirá girando. Un mundo que está lleno de felicidad que nunca he conocido. Lo amo. Lo amo pero sólo por mi cuenta.
Mañana estarás a mundos de distancia. Y, sin embargo, contigo mi mundo ha comenzado.

¿Oyes al pueblo cantar, cantando la canción de los hombres furiosos? Es la música de un pueblo que no volverá a ser esclavo otra vez.
¿Más allá de la barricada, hay un mundo que deseas ver?
Una pequeña llovizna difícilmente pueda herirme ahora.
Véngate. ¡Qué bien se mata con un cuchillo!
Soy un hombre. No soy peor que cualquier otro hombre.
Tú puedes tomar. Tú puedes dar. Déjale en paz. Déjale vivir.
La gente no ha despertado. Nos han abandonado, los que aún viven con miedo.
El pueblo de París duerme en sus camas. No tenéis ninguna posibilidad, ninguna posibilidad en absoluto.
El hombre de la misericordia viene de nuevo y habla de justicia.
Baja los ojos, Javert. Está de pie sobre su tumba.

¿Quién es este hombre? ¿Qué clase de diablo es para haberme tenido encerrado en una trampa y elegir dejarme libre?
Habría bastado un toque de su cuchillo. La venganza habría sido suya y me habría devuelto la vida. Maldito si vivo en deuda con un ladrón. Maldito si me doblego al final de la persecución. Yo soy la Ley y la Ley no es burlada. Escupiré su compasión de vuelta a su cara. No hay nada en la Tierra que compartamos. Es uno u otro, Valjean o Javert.
¿Puede este hombre ser creído? ¿Serán sus pecados perdonados? ¿Serán sus crímenes indultados? ¿Y debo ahora empezar a dudar, yo que nunca dudé todos estos años? Mi corazón es de piedra y aun así tiembla. El mundo que he conocido está perdido entre las sombras. ¿Él viene del cielo o del infierno? ¿Y sabe él que, otorgándome la vida hoy, este hombre me ha matado aún así? Estoy llegando, pero caigo. Y las estrellas son negras y frías mientras miro hacia el vacío de un mundo que no se puede sostener. Escaparé ahora de ese mundo, en el mundo de Jean Valjean no hay lugar al que poder volver, no hay camino por el que seguir.
Mira a los cabrones bailar, mírales mientras se caen. Guárdate el ingenio y te mantendrás por encima. Amos del lugar, siempre nos llevamos nuestra parte. Se despejan las barricadas y nosotros estamos todavía allí. Sabemos dónde sopla el viento. El dinero es lo que nosotros olemos. Y cuando seamos tan ricos como Creso, Dios, nos veremos todos en el infierno.
Sí, Cosette, prohíbeme morir ahora.
Todas tus penas, al fin, al fin detrás de ti.
Amar a otra persona es ver la cara de Dios.
Para los miserables de la Tierra hay una llama que nunca muere. Incluso la noche más oscura terminará y el sol se alzará. Vivirán de nuevo en libertad en el jardín del Señor. Caminarán detrás de la reja del arado, apartarán la espada. La cadena se romperá y todos los hombres tendrán su recompensa. ¿Te unirás a nuestra cruzada? ¿Quién será fuerte y estará de pie conmigo? ¿En algún lugar más allá de la barricada hay un mundo que deseas ver? ¿Oyes al pueblo cantar? Di, ¿oyes los tambores lejanos? Es el futuro que traen cuando llegue el mañana.
El mañana llega.