La frustración no es más que aquel estado emocional que aparece en el individuo cuando ve bloqueada la consecución de un objetivo o meta. Por ejemplo, cualquiera de nosotros puede frustrarse cuando pasamos toda la tarde buscando en casa un papel importante y no lo encontramos, cuando por más que tratamos de reparar un aparato no lo conseguimos o cuando vamos con toda la ilusión del mundo a comprarnos algo y la tienda está cerrada.