!!Un 43% de los niños en edad escolar de Barcelona reconocen malas conductas de sus padres y entrenadores!!
Estos dos titulares pueden aclararnos la fuente de muchas de las situaciones que se producen cada fin de semana en los partidos de fútbol base. El estudio publicado en El País se centra en la población barcelonesa, si lo ampliamos probablemente los porcentajes no serían menores. Que los niños reconozcan que casi la mitad de padres y entrenadores tengan "malas conductas" es todo un síntoma de que algo se está haciendo mal y las consecuencias las sabemos. La obligación de ganar desde edades muy tempranas hace que tanto formadores como padres vivan una etapa que debe ser exclusivamente de formación como algo totalmente distinto. Las mal llamadas Escuelas en muchos casos y sus dirigentes no están libres de culpa, sino que son los que llevados por un sistema de competición que premia clasificaciones desde que al niño le retiran el chupete, lleva inevitablemente a una sucesión de errores. Desde prebenjamines muchas federaciones obligan a ganar para así poder conseguir el premio de llegar a competir con niños de otras ciudades, a los Clubes les cambia el discurso en el momento en que se ven con posibilidades y la diversión mas formación en valores que todos pregonan a principio de temporada, se convierte en otra cosa que inevitablemente arrastra a los formadores. Algunos padres comienzan a vivir si cabe con mayor tensión los partidos "decisivos" y los que pensaban que llevaban a su hijo a un lugar de formación ven que es algo distinto. A los pequeños se les enseña a ganar, no a jugar como ellos mismos reconocen y al final las normas nos llevan inevitablemente a la página de sucesos. Formadores de prebenjamines expulsados, árbitros agredidos fisicamente además de los habituales insultos ya que alguien tiene que pagar por las derrotas. Resumiendo, toda la literatura, cursos y palabrería que nos venden no servirán de nada mientras a un prebenjamín se le obligue a ganar. El sistema actual engendra violencia, además de no servir en absoluto para la formación y mucho menos para cultivar valores. Quizás debamos aprender de los modelos deportivos a estas edades en los paises del norte de Europa, al igual que en otros muchos aspectos sociales. Quizás los que dirigen no sepan que los niños deben divertirse y madurar deportivamente acorde a sus edades. Puede que si lo sepan y los utilicen para llenar sus vitrinas y colgar recortes de Campeones en sus despachos, aunque a este paso lo que terminarán colgando son imágenes de sucesos o sanciones, curiosamente emitidas por los que planifican las distintas competiciones. F.B.
Hörst Wein “LA COMPETICIÓN MAL DIRIGIDA SE CONVIERTE EN VIOLENCIA. ¿SABEMOS EDUCAR A TRAVÉS DE UNA COMPETICIÓN SANA?” “para que el resultado de la competición y los comentarios del entrenador no se conviertan en los indicadores de la valía de los jugadores, es importante que los entrenadores hagan todo lo que puedan por quitar importancia al resultado como criterio de éxito”.
La labor del entrenador con el apoyo y confianza de los padres en su labor formativa son fundamentales, ya que cuando el joven es animado antes del partido por su entrenador a fijarse en uno o dos objetivos concretos, dirigidos a la mejora de sus habilidades y capacidades, deja a un lado el resultado de la competición y cambia su criterio de éxito, evitando por consiguiente posibles acciones violentas y agresivas que sólo buscan el afán de la victoria
EL PAÍS: Los padres suspenden en actitud y buena conducta. Un 43% de padres, entrenadores o técnicos se enfadan e insultan a los niños durante los partidos, según un estudio del Institut Barcelona Esports (IBE) sobre los hábitos deportivos de la población barcelonesa en edad escolar durante el curso 2012-13, presentado este martes en la Sala Mirador del Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB). El informe se basa en una encuesta que contestaron 4.045 estudiantes de entre seis y 18 años. La finalidad del estudio es conocer la situación actual de los hábitos deportivos de los escolares de Barcelona fuera del horario lectivo. Los resultados se han comparado con los de 2007 para saber que evolución han tenido.Las conclusiones son positivas: un 76% de la población escolar practica deporte regularmente fuera del horario lectivo (un aumento del 9,2% respecto a 2007); hay más variedad de deportes practicados por los niños y, al fútbol, el baloncesto y la natación se han sumado otros como la lucha. Además, más niñas se acercaron al fútbol en el periodo estudiado. Sin embargo, los resultados también muestran otros aspectos preocupantes sobre los que el Ayuntamiento, en colaboración con las escuelas y las entidades deportivas, tienen que trabajar de cara al próximo curso. Uno es que la práctica de deporte en primero y segundo año de ESO ha sufrido un descenso muy importante. Pero el más relevante, quizás, es que la prioridad de los niños en 2007 era divertirse; ahora, es ganar. Futbol Base y mas
