En 1939 la palabra fútbol, cambió de acento y se convirtió en futbol, es decir que pasó de ser grave a aguda (la sílaba bol). En 1952, las Nuevas normas de prosodia y ortografía volvieron a convertir la palabra en grave, fútbol; con la disconformidad de mexicanos, argentinos y cubanos y la aceptación de españoles y colombianos.
En 1956, en el diccionario aparecieron como correctas las dos formas: fútbol y futbol y así siguieron estando presentes en todas las ediciones posteriores del Diccionario de la lengua española.