Estas personas, por norma general, suelen tener un buen puñado de buenos amigos desde niños, los conservan por inercia o distancia a lo largo de los años y cuentan con ellos en la edad adulta, sin entender realmente cual es el valor de esas amistades.
Tal vez o sin ninguna relación con esto, valoro profundamente ciertas amistades lejanas que me han ofrecido su apoyo o su interés sin medida ni contraprestación desde la distancia. Es el caso de mi hermano Piki en Asturias o, en otro lugar, de Mariano Fisac.
Conocí a este singular "Englishman in NewYork" en 2008, en mi primer verano completo de tendero en La Trastienda catastrófica. Entonces no lo era y Mariano tampoco era blogger, ni escritor, ni pieza clave en contar la revolución del vino a ras de suelo en Galicia. Yo ya era como soy, o casi. Era mas aventurero, mas osado, mas incauto. Y estaba sano.
Pero volvamos al relato. Mariano Fisac es muchas cosas pero las importantes son tres.
Mariano es mi amigo y, por lo tanto, este relato carece de objetividad alguna. Tampoco son objetivos ninguno de los escritores sobre vino que conozco, ni ningún gurú, crítico, catador profesional o amateur...nadie. La objetividad en prensa es un mito, bonito, pero invalido y falso. Sin contexto no hay noticia. Así que vivir el contexto, ver el entorno de algo y profundizar en sus raíces humanas y físicas es indispensable para ser justos pero, sin duda, acaba con la objetividad.
Así que si, ser objetivo es un mito.
En la presentación de este "Galicia entre copas" en la Casa de Galicia en Madrid había 100 personas. En Madrid, un lunes a las siete de la tarde. Había periodistas, hosteleros, elaboradores. Había estrellas del orbe vino y de lo gastro trendy y había gente normal. Estaba Sebio, Xurxo Alba, Xoan Cannas, Pepe Solla (que prologa el libro). Faltó gente, yo creo, que aunque no lo vean así le deben bastante a Mariano. Mucho tal vez. Pero los que estaban eran los que realmente querían estar y, creo yo, debían estar. Debíamos estar.
Así que, amigos y amigas, "Galicia entre Copas", el libro de mariano Fisac, es un recorrido vivo por una historia, unas personas y unos lugares dignos de ser conocidos, con apuntes útiles a la vez que necesarios y con una prosa ágil y certera que anima a conocer e ir mas allá de lo que cuentan sobre vino la prensa clásica o los periodistas sin alma.
El libro de alguien a quien tengo el orgullo de llamar amigo.
Uno de los pocos.
*Fotos: Pedro Giménez, de mi autoria y portada y acto de presentación en Madrid.