Galletas de jengibre

Por Hesterprynne
Si solo me quedase una moneda, la emplearía en comprarme una galleta de jengibre (Trabajos de amor perdidos, William Shakespeare).

Nuestra yanqui ha hecho galletas de jengibre y, de verdad, es tan fácil que deberías intentarlo. La casa se queda oliendo genial, están deliciosas (nada que ver con las que se compran en Ikea y otros comercios) y es un regalo bonito, barato y original cuando hagas tu navideña ronda de visitas. Simplemente reciclas una caja, la forras a tu gusto, las metes en ella y tendrás el éxito asegurado.

Los moldes del típico hombrecito (o mujercita) de jengibre los he comprado en Taste of America, pero, por supuesto, se pueden modelar con la mano. En la imperfección está la belleza.

Ingredientes (salen un montón de galletas):

¾ de taza de azúcar moreno

Media tarrina de mantequilla (125 g.)

2 huevos grandes

¼ de taza de miel

3 tazas y ¾ de harina, más la que tienes que espolvorear sobre la superficie en la que vas a trabajar.

2 cucharaditas de jengibre en polvo

1 ½ cucharaditas de bicarbonato sódico

½ cucharadita de canela molida

½ cucharadita de nuez moscada en polvo

½ cucharadita de sal

Pasos:

1-A mano o con un robot a velocidad baja, mezcla el azúcar y la mantequilla hasta que se convierta en una crema marrón.

2-Añade los huevos y la miel y mezcla.

3-Combina la harina, el jengibre, el bicarbonato sódico, la canela, la nuez moscada y la sal. Junta estos ingredientes secos con la mezcla anterior hasta que quede una masa.

4-Envuelve la masa en una bolsa de plástico y guárdala en la nevera durante una hora más o menos.

5-Saca la masa de la nevera y déjala reposar hasta que se pueda trabajar con ella (un cuarto de hora más o menos). Precalienta el horno a 180º.

6-Enharina una superficie y haz las figuritas de jengibre. Cubre una bandeja del horno con papel para hornear y coloca allí las galletas (si no te caben todas, haz varias hornadas).

7-Hornea durante unos diez minutos, hasta que los bordes estén marroncitos. Deja enfriar.

Para decorar:

¡Usa tu imaginación! Por ejemplo, puedes mezclar una taza de azúcar glasé con una o dos cucharadas de leche y utilizar una manga pastelera para hacer la cara, los ojos, escribir cosas… Esto es lo que hizo nuestra yanqui, como puedes observar en la imagen que hay debajo de este texto. Si tienes colorante alimentario, lo echas en la mezcla de azúcar y leche y puedes obtener así crema de colores.

La marca Vahiné, que hay en muchos comercios, vende este preparado ya hecho así como muchos otros adornos.

¡Cómo me gusta la Navidad!

Aprovecho para recomendaros la revista digital de unos amigos, Mediterráneo Sur, una mirada distinta y necesaria sobre los países de la cuenca mediterránea.