Garbanzos salteados con feta, chile y pimentón [Tirando de fondo de despensa]

Por Capitan_rabano @pardeguindillas

Soy garbanzófilo y me encanta probar nuevas recetas. En este caso con sabores potentes, fescos y muy mediterráneos


Ya he hablado alguna vez de la importancia de un buen fondo de despensa y, de paso, de unos cuantos ingredientes que para mí son básicos. Como es el caso de las limas o los chiles.
Hoy vengo con un ejemplo de esas recetas que surgen de la combinación de tres factores: falta de tiempo, fondo de despensa y habilidades adquiridas
La falta de tiempo es un mal común de esta sociedad y, particularmente, de los blogueros, ¿o me equivoco?. Por ello vamos desarrollando algunos trucos y uno de ellos, en casa, es cocer garbanzos en una cantidad apreciable y conservarlos luego congelados porque los utilizamos en mil y una recetas (también he confesado alguna vez mi garbanzofilia).
Cuando tienes muchos garbanzos congelados puedes ir improvisando y tirando de ese fondo de despensa y es aquí donde aparece la importancia de las habilidades adquiridas que hará que domines alguna técnica o tengas claro el resultado final de alguna combinación de sabores.
Y luego está el pequeño punto de locura, ¿garbanzos y queso?, ¡por qué no!.


Ingredientes:


  • Garbanzos cocidos (400 gr.)
  • 1 cebolleta grande o dos pequeñas.
  • 100 gr. de queso feta.
  • 2 chiles rojos.
  • Pimentón ahumado dulce.
  • 2 dientes de ajo.
  • 1 copa de vino de Jerez (Fino).
  • Ralladura de lima.
  • Orégano.
  • Sal.

Elaboración:
1.- Picamos los ajos, los chiles y la cebolleta en brunoisse. Recuerda quitarle antes las pepitas a los chiles si quieres que piquen menos.
2.- En una sartén caliente añadimos una cuchara de aceite de oliva virgen extra y doramos los ajos. Cuando comiencen a dorarse incorporamos la cebolleta y los garbanzos. Salamos, subimos el fuego a tope y removemos hasta que los garbanzos empiecen a tostarse.
3.- Incorporamos el vino y esperamos a que evapore. Corregimos el punto de sal.
4.- Apagamos el fuego y añadimos el pimentón, removemos, integramos y servimos.
5.- A la hora de emplatar rematamos con el feta rallado grueso (también puedes desmenuzarlo con las manos), la parte verde de los tallos de la cebolleta, el orégano y la ralladura de lima.

Consideraciones.
Evidentemente puedes partir de garbanzos cocidos en conserva y si te decides a cocerlos tu mismo para tener como fondo de despensa (como hago yo) puedes acudir a estupendos equipos como las Ollas GM disponibles en Gangahogar a unos precios estupendos.