Esta nueva gala sirvió para que mi odio hacia Pepe se acrecentara todavía más (y eso que parecía imposible), para que Ana Toro siga demostrando porqué merece seguir en la casa (no hay tia más tarada sobre al faz de la Tierra) y para dejar en eveidencia una vez más las triquiñuelas de Ainhoa y Nico para seguir en la casa. Ella no me desagrada en exceso, pero es que Nico cada día es más insoportable.
¿Qué conclusiones sacamos de todo esto? Que no queda ninguna pareja que merezca la pena, si acaso la formada por la maldad de Chiqui y las locuras de Ana Toro.
Llevabamos unas cuantas galas un poco aburridas, sobretodo por el enfrentamiento con la Champions, pero anoche volvió a su ritmo habitual y se agradeció mucho (aunque bien es cierto que tenían dos entrevistas interesantes entre manos).