Goddess of love (Jon Knautz, 2015. EEUU & Canadá): una “loca del coño”, choni bailarina erótica de un antro de Las Vegas, se enamorará, hasta perder la salud mental (antes ya pendía de un hilo bastante fino), de un cliente, especialmente cuando sospecha que se ha largado con otra. Thriller chabacano, tan chabacano que llega a aguantarse de un tirón, con el despecho femenino como hilo conductor y donde la provocación, más allá del disfrute pura y puntualmente visual, brilla por su ausencia, pese a ser una aceptable exploración de la psicosis.