Para encontrar una solución que devuelva a las células de la piel la actividad perdida por el paso del tiempo, los investigadores de Guerlain se sumergieron en los orígenes de la vida celular, las CÉLULAS MADRE. Estas células, situadas en la capa basal, son sumamente importantes pues son las encargadas de construir y regenerar la epidermis en su complejidad y totalidad. Esto es lo que en Guerlain llaman la “FERTILIDAD CELULAR”. La formación y regeneración de la epidermis requiere una energía extraordinaria por parte de las células madre. Cualquier déficit energético tendrá repercusiones considerables en la integridad y la longevidad funcional de la epidermis.
El análisis del funcionamiento de los flujos de energía en los sistemas vivos es esencial para comprender los fenómenos que rigen la vida. Esta nueva ciencia es la BIOENERGÉTICA CELULAR. La RED MITOCONDRIAL, corazón de la bioenergía celular. Todos los organismos vivos utilizan energía para funcionar. Esta energía biológica se sintetiza en las células por las mitocondrias, “microcentrales” que liberan la mayor parte de la energía aportada por los alimentos y la ponen a disposición de las diversas funciones celulares. Las mitocondrias funcionan en una potente red de intercambio de información dentro de las células. La comunicación en el interior de la red garantiza que la célula dispondrá no sólo de la cantidad apropiada de energía, sino también en el lugar adecuado, allí donde es útil. En las células senescentes sus mitocondrias pierden movilidad y se comunican cada vez menos entre sí. Los Investigadores de Guerlain se concentraron en esta red dinámica, marcándose como objetivo la longevidad celular en sus orígenes.