La combinación de leyenda personal y logros poéticos enormemente originales, Alcools (1913) y Caligrammes (1918), ha causado un impacto evidente en la literatura moderna. Paladín de los pintores cubistas, escribió Les Mammelles de Tirésias como un drama surrealista, elaboró un manifiesto también surrealista para Marinetti, y dio conferencias sobre Poetas y el nuevo espíritu. En su época más creativa no era solo el autor de la poesía sin puntuación ortográfica sino también un poeta inscrito en la tradición francesa por su melancólico lirismo de amor y guerra con "grises siluetas desvaneciéndose en la niebla".
La importancia decisiva de sus ideas en todo nuestro siglo reside en su concepción de un arte ligero, rápido y veraz a la vez que sorprendente, capaz de congeniar y compaginar las incongruencias del mundo -rosa, periódico, avión, reventón- como "una mano hurgando en un bolsillo".