'Harry Potter y las Reliquias de la Muerte. Parte 2' : Buen colofón a una buena saga

Publicado el 24 julio 2011 por Davicine

Las críticas de Manuel M: Harry Potter y las Reliquias de la Muerte. 2ª Parte    

Y se acabó. Después de muchos años esperando con emoción e interés las películas de Harry Potter, adaptación cinematográfica de los libros de J.K. Rowling, la segunda parte de Las Reliquias de la Muerte baja el telón de la saga.  La película se mantiene al mismo nivel que la primera parte de las reliquias de la muerte, con un desarrollo complejo, producto de la necesidad del director de cerrar toda la trama, pero que se resuelve bastante satisfactoriamente.  La adaptación es bastante fiel al libro, respetando su espíritu, con los lógicos recortes de guión necesarios para llevar a la gran pantalla un argumento tan complejo como el que teníamos en el libro.
 Aunque en general es una gran película, y fiel adaptación, me quedo con la sensación en los labios de que hubiera sido necesario estirarla un poco más para darle más énfasis a la parte del asedio de Hogwarts, no tanto por la acción en sí, sino por explicar algunos detalles que quedan en el aire, y errores que el observador avispado puede identificar con cierta rapidez, y que, aunque no estropean en absoluto la narración, nos "obligan" a corregirlos por nuestra cuenta, recordando los libros.
 La ambientación se mantiene igual que en la primera parte, con un tono duro, áspero, de desesperación y supervivencia, que marca los últimos momentos de una lucha que se vuelto cruel y despiadada, muy alejada del tono infantil que nos enternecía en Harry Potter y la Piedra Filosofal...Los personajes han madurado, y la acción, aun con tonos suaves, es más seria. Ese es uno de los puntos fuertes de la trama, que nos muestra una evolución de los personajes muy buena, a tono con la que aparece en los libros. David Yates, el director, hace un más que correcto trabajo de adaptación, que ya habíamos visto en la primera parte de Las Reliquias de la Muerte, a la que dotaba de un tono de suspense y tensión muy distinto al de anteriores entregas. En esta última parte, la sensación es de acción contínua y trepidante, con la que toda la trama se va resolviendo. Sin embargo, creo que Yates tiene más talento para el suspense que para la acción. Mientras que en la primera parte el 'tempo' de la acción, de lo que sucedía o de lo que se intuía que podía suceder, mantenía un suspense razonable, en esta segunda parte, Yates peca de brevedad. Sirva de ejemplo la muerte de Voldemort, un tanto poética, pero demasiado rápida, poco sentida, a mi entender.
Ahora que hemos visto las dos partes de la película, creo que fue una idea acertada dividir el último libro en dos entregas, dotando a la primera, de menor acción, de un estilo propio, para evitar una película más larga, en la que, inevitablemente, muchas cosas se habrían dejado atrás, y en la que habría que haber mezclado gran cantidad de estilos cinematográficos.
Poco que decir del reparto que no hayamos dicho ya. Radcliffe, Grint, Watson, Fiennes...rematan admirablemente unos papeles que, sin duda, les van a marcar profesionalmente, y que, aunque les han abierto muchas puertas, espero no les encasillen en ese tipo de personajes. Han sido diez años en los que prácticamente han vivido para sus alteregos mágicos, y, ahora les espera el difícil salto de variar hacia otros registros interpretativos. Tarea difícil para unas personas que, ya desde ahora, serán los rostros que vengan a nuestra imaginación al leer Harry Potter
Es el momento de echar la vista atrás y valorar la saga. Siete libros, adaptados en ocho entregas. La primera, en el 2001, y, desde ese momento, cada uno o dos años hemos podido disfrutar de una octología que ha sido todo un éxito. Primero a nivel comercial. Las cifras hablan por sí solas. Segundo, a nivel argumental, porque ha mantenido y explotado correctamente los guiones de los libros, dándo vida de una manera sencillamente espectacular, a una de las historias que pasarán a la literatura universal de finales del siglo XX, le pese a quien le pese. Y tercero, a nivel cinematográfico, porque, salvo alguna entrega algo más floja (principalmente Harry Potter y el cáliz de fuego ), todas las demás, independientemente de su origen literario, son películas muy buenas, recomendables para todo el mundo, y que, además, pueden verse una y otra vez, sin que pierdan su poder mágico: La capacidad de ilusionarnos una y otra vez con Harry Potter, el niño que vivió.
 Que aproveche