La FP parece tenerlo resuelto: un solo candidato y un heredero que se subordina. Pero su problema no es de números, es de relato. Leonel es a la vez su mayor activo y su techo, y al fundador no se le disputa: se le hereda. ¿Puede transferirse un mito mientras su autor sigue en escena?
Si quieres saber más clica en el siguiente enlace: Heredar al fundador: el dilema que la Fuerza del Pueblo todavía no quiere nombrar .
