Héroes y héroas

Publicado el 16 diciembre 2014 por Sfer
En los años noventa, conscientes de que sus viejos y majestuosos edificios no eran capaces ya de contener el torrente de material impreso, los directores de varias bibliotecas importantes decidieron erigir nuevos locales que albergaran sus vastas colecciones. En París y Londres, Buenos Aires y San Francisco (entre otros lugares) se dibujaron planos y se comenzó a construir. Desgraciadamente, en algunos casos el diseño de las nuevas bibliotecas no resultó ser el adecuado para preservar libros. Con el fin de compensar la deficiente planificación de la nueva biblioteca de San Francisco, en la que el arquitecto no había previsto espacio suficiente en las estanterías, los administradores sacaron cientos de miles de libros del depósito y los enviaron a un vertedero. Como los títulos se seleccionaban de acuerdo con el periodo de tiempo que habían permanecido en los estantes sin que ningún lector los solicitara, para salvar la mayor cantidad de libros posible unos cuantos bibliotecarios heroicos se introducían furtivamente entre las estanterías por la noche y estampaban en los volúmenes amenazados fechas de préstamo falsas.
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Fragmento de Bibliotecas, de Alberto Manguel.
Reconozco que un poco así, un poco heroica, me siento cada vez que me llevo en préstamo un libro de nuestro propio almacén (y conste que, si tenemos dos ejemplares, uno en sala y otro en almacén, me llevo sin dudarlo el del almacén). El criterio sigue vigente: los libros que no se han prestado en los últimos X años (2, 5, 10... eso depende), es muy probable que sean eliminados del fondo de una determinada biblioteca para dejar paso a nuevos volúmenes. Por supuesto, no siempre es el único criterio, pero sí uno de los importantes.
Ya saben: si quieren salvar algún libro de su desaparición de las bibliotecas, llévenselo en préstamo. Ya no estampamos el sello con la fecha en el libro, ni en su ficha, pero esa fecha queda registrada en el programa informático que utilizamos para gestionar el préstamo y devolución de material.
El poder está en sus manos.