Héroes y Villanos

Publicado el 10 octubre 2016 por Msnoferini

Este próximo miércoles se celebra la festividad de Nuestra Señora del Pilar y lo que se ha venido a llamar como la fiesta de la hispanidad, al ser ese día efeméride de lo acontecido un 12 de octubre de 1942 cuando tres famosas carabelas con un almirante de incierto origen llegaron a la una pequeña isla de las actuales Bahamas.

Lo cierto es que personalmente me la trae al pairo las fiestas nacionales, sea el 12 de octubre o el 11 de septiembre, pero es evidente que la perspectiva de los hechos históricos siempre va en función de quien los relata. Si cogemos a las pocas comunidades indígenas que pueden quedar en América y les preguntamos por su sentir en una festividad como el 12 de octubre nos dirán que más que un descubrimiento merecedor de ser celebrado aquello fue simple y llanamente el principio de una historia de conquista, destrucción y genocidio, por lo contrario no fueron pocos los siglos en los que desde la perspectiva de los invasores y de sus descendientes aquello fue una fiesta digna de veneración al representar un hito en la historia del recientemente creado, cuando tuvieron lugar esos hechos, reino de las Españas.

Pero como siempre detrás de la veneración o de la defenestración de unos hechos o personajes está la visión totalmente subjetiva de quien o no conoce los hechos con los suficientes elementos de juicio o de quien usa una perspectiva propia de su tiempo, por no mencionar el deseo de algunos en reescribir la historia o juzgar uno hechos en función de sus ideales y simpatías. Es evidente que a la hora de encumbrar a ciertos personajes históricos como “Pater Patriae” o convertirlos en héroes nacionales se es menos riguroso si compartimos patria o ideales.

No son pocas las veces que en Catalunya se cae en el error de usar una doble vara de medir al vilipendiar y pedir una revisión de ciertos personajes históricos, largo tiempo venerados en las Españas, pero no se es tan crítico o se encumbra al olimpo de los dioses patrios a otros personajes que seguramente tampoco pasarían la prueba del algodón.

Podríamos decir a modo de ejemplo, que no tendría lógica alguna criticar la figura del Almirante Colon o Colom, al que algunos hasta le quieren quitar el monumento a él dedicado en Barcelona, pero no aplicar el mismo rasero a la hora de juzgar históricamente al rey Jaume I el Conqueridor al que los hechos acontecidos en la conquista de Mallorca y posterior esclavización de la población autóctona le podría llevar a recibir el título de “genocida de Mallorca”.

Tampoco tendría mucho sentido criticar a quienes han cometido ciertos excesos o atrocidades y olvidarse de lo que hicieron otros mucho más idealizados por representar una falsa idea de catalanidad, como podría ser el lo que cuenta la historiografía sobre lo que hicieron los mercenarios catalano-aragoneses conocidos como “los Almogávares” (término de origen árabe que según algunos expertos significaría «el que provoca algaradas»). En países como Grecia o Turquía su historia no deja en buen lugar a estos mercenarios, quienes de la mano de su Comandante Roger de Flor (Rutger von Blume) se demostraron como unas temibles tropas de asalto (“la masacre de los genoveses”, la campaña en Anatolia, “la venganza de los catalanes”, Conquista del Ducado de Atenas, creación del Ducado de Neopatria).

Como siempre se dice “la historia la escriben los vencedores” y con ello muchos personajes adquieren la categoría de figuras épicas, pero lo cierto es que cuando se conquista un territorio por la vía de las armas poca es la épica y mucha la sangre derramada. El ejemplo más cercano para acabar de tener conciencia de lo difícil que resulta, o estúpido, de etiquetar a unos como héroes y a otros como villanos lo tenemos en nuestra aun reciente Guerra Civil, donde es más que improbable que los hijos y nietos de quienes combatieron y/o murieron participando en uno u otro bando coincidan a la hora de poner estas etiquetas.

Yo lo tengo claro, el 12 de octubre me dedicaré a disfrutar de ese día libre en compañía de mi familia y que cada cual haga lo que se le antoje. Y a la hora de buscar héroes, a veces es más fácil encontrarlos en nuestro entorno que en las enciclopedias y los libros de texto, pues no hay mayores héroes que esos padres y abuelos que cuando las cosas vienen mal dadas consiguen sacar a sus familias adelante a base de constancia y sacrificio.

MSNoferini