Revista En Femenino

"Hijo te van a traer carbón los Reyes" ¿Por qué esta frase no sirve para cambiar conductas?

Por Hijosmanual @hijosmanualdee1

Ahora mismo, algun@s pensaréis, a mí si me funciona esa frase con mi hijo para que deje de hacer algo malo o haga algo que necesitamos que haga. Vale, hasta ahí estoy de acuerdo con vosotros. Incluso puede que os funcione más de una vez, cuando se acerca la Navidad o estáis en plena época como ahora.

Pero esa frase no es una frase educativa. "Madre mía, ha dicho la palabrota educativa". A ver me explico. Una técnica educativa, es aquella que utilizamos para modificar una conducta errónea o incluir una conducta favorable en nuestro hijo, pero no de manera puntual, es decir, que no lo haga más hoy, sino que no lo haga más nunca, o en cambio si es una conducta favorable, que la repita cada vez que sea la ocasión concreta.

Pongamos un ejemplo. Mi hijo pintorrea contínuamente las paredes, y cuando le digo que los Reyes van a traerle carbón, sí funciona, para de hacerlo. Pero vuelve a hacerlo, no en ese momento, pero sí quizás por la tarde, otro día o en unas semanas. Y os preguntaréis ¿por qué vuelve a hacerlo?

Ese es el quid de la cuestión. El niño solo cambia actitudes de manera definitiva cuando la consecuencia o el premio a su modificación es inmediato, constante y se le dan alternativas si son erróneas.

Yo no puedo prometerle a mi hijo que si recoge la ropa sucia del baño, la semana que viene irá al cine, porque entonces la recogerá solo ese día, al día siguiente se le habrá olvidado que esa conducta positiva tenía un premio porque no los relacionará por mucho que le expliquemos, ya que primero aún no lo ha recibido, segundo para él no hay relación directa aunque se lo hayamos explicado y tercero no hemos sido constantes.

Ahora viene una parte incómoda, la teoría de todo esto. Un señor llamado Thorndike creó dentro de la Teoría Conductual, "El condicionamiento operante".

CONDICIONAMIENTO OPERANTE

No soy persona de disertaciones, me gusta explicar las cosas tal y como me gustaría que me la explicaran a mí, por eso creo que no será difícil entenderla.

Según el Condicionamiento Operante, cuando un comportamiento correcto es seguido de una consecuencia favorable, ese comportamiento se fortalece y aumentan las probabilidades de que se repita en el futuro. Por tanto, aquello que es reforzado o premiado, se aprende.

También nos habla de que un comportamiento no correcto, también se puede condicionar con los castigos, que son consecuencias que hacen que baje la probabilidad de que aparezca dicho comportamiento. Ya sea porque se le quite algún evento u objeto que le sea placentero, o porque aparezca un evento displacentero para él.

Tanto el refuerzo como el castigo tienen que cumplir tres reglas básicas:

  • La conducta y el castigo o refuerzo, deben transcurrir en el intervalo más corto posible de tiempo entre ellos para que sean realmente relacionados, y por tanto efectivos.
  • Tienen que ser constantes, es decir, no nos servirán si las conductas se repiten y no le aplicamos ni el refuerzo ni el castigo, según sea el caso, ya que ésto es un aprendizaje y lleva su tiempo.
  • Si la conducta es errónea, debemos darle alternativas correctas, ya que no solo vale con que éstas desaparezcan, les tenemos que enseñar cuál es realmente la conducta correcta.

Por tanto, "Hijo te van a traer carbón los Reyes", puede que lo podamos englobar como castigo a una conducta errónea, para que ésta desaparezca, pero como no cumple con las reglas básicas, de tiempo, constancia y alternativas, no creo que vaya más allá de un simple recurso momentáneo para conseguir que nuestro hijo nos haga algo de caso, por lo menos mientras llega el 6 de Enero.

Pero al igual que esta frase hay muchas otras frases o técnicas que no funcionan, pero que parece que las hemos asumido como normales aún viendo que no son efectivas, ya que incluso pueden provocar en nuestros hijos, actitudes de enfado, rechazo o incluso que la conducta errónea se vuelva más intensa.


Por supuesto, frases que llevan en su contenido insultos, menosprecios, etiquetado, sólo servirán para minar la autoestima de nuestros hijos que está en formación, y en ningún caso serán útiles para nuestro fin, porque servirán en ese momento, pero no para consolidar. Además de mostrales una actitud errónea en nosotros que por supuesto ellos repetirán porque somos el espejo en el que se miran. No os sorprendáis si después vuestros hijos os llaman tontos a vosotros o a sus amigos o a cualquiera que le incomode.

"Tú eres tonto, deja de hacer eso"

Incluso la actitud con la que hablamos con nuestros hijos en esos momentos donde queremos cambiar o incluir una actitud son determinantes para que realmente tengamos éxito en nuestro propósito. Debemos ser firmes, eso por supuesto, debemos tener credibilidad, pero jamás ser unos ogros sin sentimientos que sólo recitan órdenes, pero jamás escuchan.

Siempre hay que dejar claro que nosotros somos los adultos y que sabemos lo que es mejor para ellos, pero no podemos dejar de explicarles el porqué de las cosas, y no simplemente tomar una postura autoritaria.

Si no poneros en su lugar, imaginaros a vuestro jefe dando órdenes, insultando al que le intenta preguntar, imponiendo sus ideas sin dar ninguna explicación, gritando, diciendo cosas que no comprendéis pero que tenéis que hacer porque él lo dice. Os dice que dejéis de hacer un trabajo de una manera pero no os explica cómo hacerla bien.

¿Por qué en los adultos si toman esta actitud con nosotros es mala, pero cuando se lo hacemos a nuestros hijos está permitida y somos capaces incluso de decir que es por su bien?

Por todo esto, usemos realmente los regalos de Reyes o los de Papá Noel para simplemente lo que son, una ilusión para nuestros hijos, y usemos otros premios o castigos, que realmente podamos usar con las tres reglas básicas, y por supuesto que no solo sean cosas materiales.

Lo agradeceréis vosotros, y lo agradecerán vuestros hijos.


Si queréis recibir más post suscribiros pinchando el corazón



Volver a la Portada de Logo Paperblog