El amor es tan fuerte que no entiende de religiones. Cuando dos personas se aman no importa su fe solo importa su felicidad. Hay quienes se cambian de religión y otros que siguen manteniendo la fe que siempre han tenido. Cualquier Dios se alegra de que dos personas se amen. Hoy nos enamoraremos de una persona de distinta religión que nosotros.
La serie “Nadie quiere esto” de la cadena Netflix muestra la historia de amor entre una agnóstica y un rabino que juntos sortean los obstáculos que se les presentan. Los personajes, Joanne Williams (Kristen Bell) es una cínica podcaster que no cree en ningún Dios que siempre ha tenido relaciones tóxicas y al empezar a salir con un judío tiene miedo que vuela a salir mal, Noah Roklov (Adam Brody) es un encantador rabino que sueña con convertirse en el principal de su comunidad y ha seguido las tradiciones de su religión hasta que se enamora de un agnóstica.
Morgan Williams (Justine Lupe) es una caótica podcaster que no cree en el amor por lo que solo tiene relaciones esporádicas y cuenta sus experiencias en el podcast con su hermana, Sasha Roklov (Timothy Simons) es un torpe creador de contenido que sueña con convertirse en guionista de cine y pese a ser un inmaduro adora a su familia intentando aconsejándoles, Esther Roklov (Jackie Tohn) es la estricta esposa de Sasha que quiere tener todo bajo control y no le gusta expresar sus emociones aparentando siempre estar en su sitio pareciendo perfecta.
Lynn Williams (Stephanie Faracy) es la espiritual madre de las hermanas Williams y tras divorciarse por la salida del armario de su marido se obsesiona con el bienestar de su mente, Bina Roklov (Tova Feldshuh) es la autoritaria matriarca de los Roklov que quiere que sus hijos sigan con la tradición familiar casándose con chicas judías para formar una familia tradicional, Ilan Roklov (Paul Ben-Victor) es el tranquilo patriarca de los Roklov que no le gusta discutir por lo que siempre da la razón a su mujer en público aunque en privado opine lo contrario.
La serie ha calado en la crítica viendo sus reseñas positivas. Lo que más ha gustado ha sido la excelente química entre la pareja protagonista que han sabido interpretar una preciosa historia de amor. También ha gustado su guion cálido y encantador que deja momentos enternecedoras que consiguen que se crea en el amor. Mencionar que los personajes secundarios son totalmente importantes debido a sus historias personales que calán en el corazón. Netflix no se ha pensado mucho renovar la serie para una tercera temporada.
Como despedida os dejo esta pregunta ¿Os habéis enamorado de alguien de otra religión?
Raúl.