Historias bizarras de la Biblia

Por Javier Ruiz Fernández @jaruiz_

En la actualidad, muchísimas personas no somos creyentes (llámenos agnósticos; llámenos ateos; llámenos herejes) y no consideramos que la Biblia sea un texto sagrado ni real; por ello, le otorgamos una credibilidad similar a otros textos antiguos como la Torá, el Corán, la Iliada o la Odisea, por ejemplo.

Aun así, lejos de su naturaleza más o menos dogmática, también es habitual conceder a estos textos cierta condición didáctica o ética, ¿verdad? Pues como yo no puedo más que suponer que solo llega gente buena por aquí, he decidido motu proprio presentaros una pequeña recopilación de historias bizarras de la Biblia para que desentrañéis las verdaderas moralinas que pueblan estos antiguos textos.

Cuidao.

#1 El Dios Vengador y la calvicie de Eliseo

II Reyes, 2 23-24

23 Después Eliseo se fue de allí a Betel. Cuando subía por el camino, un grupo de muchachos de la ciudad salió y comenzó a burlarse de él. Le gritaban: «¡Sube, calvo! ¡Sube, calvo!»

24 Eliseo se volvió hacia ellos, los miró y los maldijo en el nombre del Señor. Al instante salieron dos osos del bosque y despedazaron a cuarenta y dos de ellos.

Ríete tú del Dios del Nuevo Testamento, que ese es “na” aquí. Se ve que a unos chavales se les ocurrió reírse de un pobre señor calvo que paseaba por el monte y el lampiño, que estaba un poco resabiado ya, va y los maldice. Dios invoca dos osos que despedazan a cuarenta y dos chavales. Por otra parte, lo más sorprendente de la historia viene a ser lo de los cuarenta y dos chavales. ¿Dónde iban? ¿Macrobotellón a Belén en el año 33 d.C.?

#2 Onanistas que no atinan

Génesis 38:8-10

8 Entonces Judá le dijo a Onán: «Cásate con la viuda de tu hermano y cumple con tu deber de cuñado. Así tu difunto hermano tendrá hijos por medio de ti».

9 Onán sabía que los hijos que tuviera con su cuñada no serían considerados suyos, sino de su hermano. Por eso, cada vez que tenía relaciones sexuales con ella procuraba no dejarla embarazada. De ese modo evitaba darle hijos a su hermano muerto.

10 A Dios tampoco le gustó esta mala conducta de Onán, así que también le quitó la vida.

A ver, que recortada pierde un poco… Primero, podéis mirar la “historia de Onán” completa en el enlace y, segundo, el capítulo en sí trata las desventuras de un par de hermanos; el padre (Judá) “arrejunta” con una hembra al mayor (Er), pero este no le cae muy bien al Señor por su mala conducta, así que Dios se lo lleva a su diestra y le pasa la moza a su hermano Onán. Sin embargo, Onán sabe que si tiene churumbeles con su cuñada serán legalmente de su hermano finado, eso le preocupa sobremanera para dejarla embarazada (que no para trincársela) y se niega. En la Biblia no especifica, pero juraría haber leído que hacia un interruptus y dejaba el suelo pegajoso, pegajoso. Cuestión, que al final Dios se cabrea de nuevo y también se carga a Onán.

#3 Jesús, archienemigo de las higueras

Mateo 21: 18

18 Por la mañana, volviendo a la ciudad, tuvo hambre.

19 Y viendo una higuera cerca del camino, vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo: Nunca jamás nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera.

Si las tuviera que poner por orden de genialidad, esta se lleva la palma. Jesucristo no siempre era un buen colega y ponía la otra mejilla, sino que también tenía su lado oscuro. Por lo que cuenta el Mateo, a Jesús le dio un amarillo por el campo y la higuera (que, simplemente, por aclarar parecía ser una de las normales y no un arbusto en llamas parlanchín de esos que le hablaban a veces) no le hizo ni caso. Entonces, ni corto ni perezoso arrojo todo su poder divino contra la planta y se la cargó.

“Cuidadito conmigo, questoy reloco.”

Por cierto, es tan hardcore que tiene también versión en el libro de Marcos.

Marcos 11: 13-14

13 Y viendo de lejos una higuera que tenía hojas, se acercó, si quizá hallaría en ella algo: y como vino a ella, nada halló sino hojas; porque no era tiempo de higos.

14 Entonces Jesús respondiendo, dijo a la higuera: Nunca más coma nadie fruto de ti para siempre. Y lo oyeron sus discípulos.

Por alguna razón, los discípulos sabían que no era “tiempo de higos”, pero el Hijo de Dios no atendía a esas veleidades.

#4 Dios le hace un calvo a Moisés

13 Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, ruégote que me muestres ahora tu camino, para que te conozca, porque halle gracia en tus ojos: y mira que tu pueblo es aquesta gente.

14 Y él dijo: Mi rostro irá contigo, y te haré descansar.

15 Y él respondió: Si tu rostro no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.

16 ¿Y en qué se conocerá aquí que he hallado gracia en tus ojos, yo y tu pueblo, sino en andar tú con nosotros, y que yo y tu pueblo seamos apartados de todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra?

17 Y Jehová dijo á Moisés: También haré esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia en mis ojos, y te he conocido por tu nombre.

¡En tu cara, Moisés!

18 El entonces dijo: Ruégote que me muestres tu gloria.

19 Y respondióle: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente.

20 Dijo más: No podrás ver mi rostro: porque no me verá hombre, y vivirá.

21 Y dijo aún Jehová: He aquí lugar junto a mí, y tú estarás sobre la peña.

22 Y será que, cuando pasare mi gloria, yo te pondré en una hendidura de la peña, y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado:

23 Después apartaré mi mano, y verás mis espaldas (back parts, en inglés; échale huevos); mas no se verá mi rostro.

Como es un poco largo, os pongo en antecedentes. Jehová y Moisés están hablando sobre si nos vamos de éxodo para aquí o nos vamos para allá, y entre otras cosas sale el tema de verse cara a cara, ya que antes o después, toda relación tiene que trascender a un contacto más directo. Sin embargo, Dios tiene otros planes, aunque al principio parece bastante dispuesto a asomar el careto entre los hebreos. Siendo así, acuerdan que Moisés le esperará sobre una peña (una roca, no encima de la gente, que es muy distinto y entraríamos en favoritismos mucho más evidentes aún) y, en el último momento, Dios se se da media vuelta y le enseña el culo.

#5 ¡Alto! ¡No violen a los invitados! ¡Cojan a mi hija!

De entre las que he ido leyendo en otras páginas y blogs, o buscando aquí o allá por curiosidad… Esta es la mejor y la más chunga con diferencia. El contexto: llega un señor a la puerta de una casa y le pide al dueño permiso para acoplarse y pasar la noche por ahí; el hombre accede, el caradura tira para dentro y se ponen a celebrarlo. Mientras tanto… llegan los malhechores.

22 Mientras ellos se alegraban, he aquí, los hombres de la ciudad, hombres perversos , rodearon la casa; y golpeando la puerta, hablaron al dueño de la casa, al anciano, diciendo: Saca al hombre que entró en tu casa para que tengamos relaciones con él.

23 Entonces el hombre, el dueño de la casa, salió a ellos y les dijo: No, hermanos míos, no os portéis tan vilmente; puesto que este hombre ha entrado en mi casa, no cometáis esta infamia.

24 Aquí está mi hija virgen y la concubina de él. Permitidme que las saque para que abuséis de ellas y hagáis con ellas lo que queráis, pero no cometáis semejante infamia contra este hombre.

25 Pero los hombres no quisieron escucharle, así que el levita tomó a su concubina y la trajo a ellos. Y ellos la ultrajaron y abusaron de ella toda la noche hasta la mañana; entonces la dejaron libre al amanecer.

26 Cuando amanecía, la mujer vino y cayó a la entrada de la casa del hombre donde estaba su señor hasta que se hizo de día.

27 Al levantarse su señor por la mañana, abrió las puertas de la casa y salió para seguir su camino, y he aquí que su concubina estaba tendida a la entrada de la casa, con sus manos en el umbral.

28 Y él le dijo: Levántate y vámonos; pero ella no respondió. Entonces la recogió, y colocándola sobre el asno, el hombre se levantó y se fue a su casa.

29 Cuando entró en su casa tomó un cuchillo, y tomando a su concubina, la cortó en doce pedazos, miembro por miembro, y la envió por todo el territorio de Israel.

30 Y todos los que lo veían, decían: Nada como esto jamás ha sucedido ni se ha visto desde el día en que los hijos de Israel subieron de la tierra de Egipto hasta el día de hoy. Consideradlo, tomad consejo y hablad.

Parece ser que los malhechores querían hacerle “tras tras” al invitado y eso era una infamia por las leyes de hospitalidad y similares. Por ello, el viejo decide coger a su hija y a su concubina para que se las trinquen los bandidos. Pasa la noche, los bandidos hacen marranadas y matan a una de las mujeres de tanto darle mandanga. Como si fuera poco, el viejo machete en mano la descuartiza y se va al Correos de la época.