No es dureza de corazón o pasiones malignas lo que conduce a ciertos individuos al ateísmo, sino más bien una escrupulosa honestidad intelectual.
“2000 años de descreimiento: gente famosa con el valor de dudar”,
de James A. Haught
No es dureza de corazón o pasiones malignas lo que conduce a ciertos individuos al ateísmo, sino más bien una escrupulosa honestidad intelectual.
“2000 años de descreimiento: gente famosa con el valor de dudar”,
de James A. Haught