No, en serio. Estamos en 2011 y no en 1991. Los tiempos de la series de bajo presupuesto sobre héroes capaces de esconder su personalidad arqueando las cejas han pasado, y una majorette con vocación de amazona-stripper me suena tan antiguo como el pelo de Bruce Willis. No se en qué están pensando los ejecutivos de Warner y NBC para dar luz verde a esto pero en Internet ya han creado la sensación de fracaso anticipado.
Para los despistados, recordarles que Wonder Woman es una licencia de DC sobre una ejecutiva que en sus ratos libres