Y es que estaba yo adentrándome en Sirens cuando, en la página 39 (sí, tan pronto ya…), me he encontrado con esta descripción:
El otro dependiente rebuscaba en ese momento en una pila de películas antiguas:
-Perdona, ¿qué otras películas tenéis de Nicole Kidman?
En los seguros cuarenta minutos que llevaba allí no me había fijado en él, solo lo había visto pasar de refilón un par de veces y ahora que lo tenía erguido frente a mí como si hubiesen extraído toda la belleza del universo y la hubiesen comprimido en un muchacho de mi edad, no entendía cómo no me había fijado antes.
-¿Eres una fan?
¿Qué era eso que se hace con la nariz y si no mueres? Era la primera vez que un chico me dejaba sin respiración, de hecho, los chicos no solían impresionarme a primera vista, ni a segunda, ni a las consecutivas vistas. Pero este poseía algo especial que se intuía más allá de su beldad, alto, bien formado, nunca me habían gustado los pelirrojos pero este era algo singular. Tenía pinta de ser un rubio teñido a juzgar por sus raíces doradas, ojos azul claro, labios finos, rosados, perfectos, ni una sola peca y su piel tampoco era pálida del todo. Miré hacia la pila de películas indagando de qué peli de superhéroes se habría escapado.
No negaré que me gusten los protas guapetes, pero creo yo que se podría ser más sutil y convencernos de que el personaje en cuestión es un Dios sin descripciones tan superficiales como esta (que dos páginas más allá incluso la prota “se excusa” a sí misma diciendo que nunca había pensado así, que si tal… que si la ha obnubilado y por eso ha dicho esas cosas… Sí, sí, pero tú ya lo has soltado, eh, maja).
Quizá es que he pillado este libro en mal momento (no exagero cuando digo que podría haber escrito un par de posts más como este con algunas cuestiones que me he planteado en cuarenta páginas, sobretodo por cosas de la prota), pero no sé qué pensar.
Kiwi me mandó por sorpresa Sirens (yo pensaba que esta editorial me había hecho la cruz después de las reseñas que han caído de sus libros) y me entusiasmó muchísimo porque no me lo esperaba, pero de momento le saco más pegas al libro que ventajas (breve adelanto: prota, narración, ritmo).
Ya, son más de 400 páginas, no llevo ni un diez por ciento de lectura, pero cuando empiezo así… me conozco.
Nia