Anna Haupt y Teresa Alstin, dos diseñadores industriales asentadas en Suecia, han diseñado un casco para la bicicleta que es invisible. Este casco, llamado Hövding, ha sido fruto de una investigación de ocho años donde se estudió los diferentes impactos que producen los accidentes de bicicleta. Dicho invento tiene la forma de un collarín y puede verse como algo inexistente, ya que en la mayoría de las ocasiones actúa como bufanda. Pero en realidad, breves instantes antes de que el propietario tenga un accidente, se despliega como si fuera un paracaídas, lo que hace que evite cualquier herida en la cabeza o trauma.
Este invento muy similar a los airbags de los coches puede funcionar muy bien. Si es viable su fabricación y si no ocurre ningún accidente con el mismo y cumple su función a la perfección, puede ser el próximo casco del futuro. ¿Será verdad? Nosotros, por ahora, nos quedamos con la idea de que dos diseñadoras han utilizado su creatividad para crear innovación.
Hemos visto este caso tan novedoso aquí