Manual para mujeres de la limpieza de Lucia Berlin ha supuesto todo un hallazgo, había leído muy buenas críticas pero por las sinopsis no estaba segura de que me fuese a gustar. Sin embargo este libro es el ejemplo de que con la buena literatura lo que importa no es lo que se cuenta sino cómo se cuenta y la manera de narrar de Lucia Berlin es maravillosa. Son relatos independientes, pero que al mismo tiempo se relacionan entre sí para dar una idea global de la historia, como las piezas de un puzle. Los personajes, con sus defectos (evidentes), se convierten en seres reales, magnéticos, entrañables, con los que se ama, se sufre y se siente cada recuerdo. Una escritora genial.
"La historia, de hecho, ni siquiera está escrita todavía. Sin embargo, aspiro a que, a fuerza de minuciosidad en el detalle, esta mujer les resulte tan creíble que no puedan evitar compadecerla".
«Ramas cargadas de nieve se quiebran y crujen sobre mi tejado, y el viento estremece las paredes. Acogedor, sin embargo, como estar en un barco recio, una gabarra o un remolcador"
"Ojalá hubiera un autobús al vertedero. Íbamos allí cuando añorábamos Nuevo México. Es un lugar inhóspito y ventoso, y las gaviotas planean como los chotacabras del desierto al anochecer. Allá donde mires, se ve el cielo. Los camiones de basura retumban por las carreteras entre vaharadas de polvo. Dinosaurios grises."
El Camino Estrecho Al Norte Profundo, de Richard Flanagan, Premio Booker 2014, fue una novela que me recomendó la Señora y que merece la pena, aunque es un libro que cuesta, a veces mucho, pero eso no le quita mérito a la narración. No es fácil, es duro, desgarrador, hay crueldad, pero tampoco podía ser de otra manera porque es un libro sobre la guerra, sus horrores, la lucha por la supervivencia, por seguir un día más, y no se puede escribir sobre ese tema en serio y esperar que el resultado sea una obra de lectura ligera. La guerra es algo que te marca, que te cambia la vida. Hay amor, sí, pero el romance sirve para enfatizar aún más los contrastes; también el amor se convierte en un fantasma de la guerra.
"Nothing endures. Don’t you see? That’s what Kipling meant. Not empires, not memories. We remember nothing. Maybe for a year or two. Maybe most of a life, if we live. Maybe. But then we will die, and who will ever understand any of this?"
"Nada permanece. ¿No lo ves? Eso es lo que Kipling quería decir. Ni imperios, ni recuerdos. No recordamos nada. Tal vez durante uno o dos años. Tal vez casi toda la vida, si vivimos. Pero entonces moriremos, ¿y quién comprenderá algo de esto?"
“I tell you, life is extraordinary. A few years ago I couldn’t write anything or sell anything, I’d passed the age where you know all the returns are in, I’d had my chance and done my best and failed. And how was I to know the miracle waiting to happen round the corner in late middle age? 84, Charing Cross Road was no best seller, you understand; it didn’t make me rich or famous. It just got me hundreds of letters and phone calls from people I never knew existed; it got me wonderful reviews; it restored a self-confidence and self-esteem I’d lost somewhere along the way, God knows how many years ago. It brought me to England. It changed my life.”