Bueno, pensé, no pasa nada. Lo actualizo desde la AppStore y sin problemas. Me dirigí entonces a actualizar la aplicación, cosa que tampoco me dejaba. Es decir, ni podía usar la versión que yo tenía porque había expirado, ni me dejaba actualizar a la nueva versión.
Como casi siempre, encendí el ordenador y me puse a buscar en Google. Si a mi me pasaba, estaba casi seguro de que a más gente también asi que quería enterarme de que estaba pasando. Y cuando conocí toda la historia me sentí estafado y ninguneado, tanto por parte de Apple como de WhatsApp. El caso es este:
WhatsApp ahora requiere la versión de iOS 4.3, como mínimo, para funcionar. Bien. Pero es que la versión máxima para la que Apple ha dado soporte al iPhone 3G es la 4.2.1. Lo que significa que obligatoriamente WhatsApp va a dejar de funcionar en todos estos dispositivos (no ocurre así en iPhone 3GS que permite la versión 4.3).
Es decir, una aplicación por la que he pagado (una misera cantidad de 79 céntimos, pero es el simple hecho de haber pagado) (cantidad que, por cierto, cobraron doble de mi tarjeta de crédito sin razón alguna…) ya no la puedo utilizar !!. Al menos de manera legal…
No pretendía escribir con esto una noticia per se, pero si mi caso personal de como Apple ha convertido el iPhone en prácticamente un dispositivo solo para llamar y recibir mensajes (lo que viene siendo un móvil en sí mismo, pero en la era de los smartphones esto ya se ha quedado anticuado amigos…), sin poder usar apenas cualquier aplicación. Aquí llevo 2 días enteros leyendo e informándome por foros y webs sobre como poder arreglarlo. Porque de lo que no tengo duda es que algo sacarán (seguramente ilegal), refiriéndome a algún firmware pirata o toqueteando alguna cualquiera otra cosa.